EL IDISH

El yiddish es un idioma tan antiguo como el español, el inglés o el alemán. Es un idioma que se ha gestado en el corazón del continente europeo por casi mil años, la lengua vernácula de los judíos ashkenazim; sin embargo, más allá de ser un idioma; es el reflejo de la cultura judía centroeuropea tanto ortodoxa como secular. Es el idioma del shtetl, la yeshiva y la sinagoga; de las grandes ciudades y los medios de comunicación escrita y oral; de la política y los negocios; de los amigos y la familia. 
Nombres tan famosos como I. J. Singer, M. M. Sforim o Scholem Aleichem conviven en el imaginario literario con autores menos conocidos, pero no menos audaces o brillantes; como I. Pffefer, Tzvi Grinberg o D. Holfshtein. Ellos mismos viven la gracia y el dolor que describen en sus obras, rememoran la fe de sus ancestros y se ríen de las desventuras que ha padecido su pueblo; tanto en Europa cómo a su llegada a los Estados Unidos o Palestina; escapando del odio, la persecución y el genocidio. La narrativa y la lírica del yiddish nos conduce desde los valles nevados de la Polonia rusa y las amplias avenidas de ciudades cosmopolitas europeas tales como Lodz, Odessa y Kiev; hasta los paisajes áridos y calurosos de Palestina y las calles populosas de Nueva York y Montreal; atestadas de templos, restaurantes y comercios judíos.
El yiddish representa una tradición pictórica (Marc Chagall), musical (Jan Pearce), actoral (A. Goldfarben y A. Yoelshon), política (S. Dimanshtein), religiosa (Reb Schnersson) y culinaria. Es una institución rica en rimas, versos, parábolas y refranes; pero irónicamente, carente de un vocabulario jurídico y militar. 
Hasta antes de 1939, había más de 10 millones de hablantes de yiddish; sin embargo, tras la Shoah, menos de un millón y medio de hablantes subsisten en la actualidad; no obstante, las grandes comunidades judías localizadas en Israel, Norteamérica, Europa, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda han fomentado su uso y estudio constante, evitando la desaparición paulatina y en última instancia, su extinción.

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