ESTHER Y EL JUICIO DE NÚREMBERG

Juicios de Núremberg
Está escrito en la Meguilát Esther: “Y dijo Esther: ‘Si place al rey, concédase también mañana a los judíos en Shushán… y que cuelguen en la horca a los diez hijos de Hamán’”.[1]
Preguntan nuestros Jajamim: “¿A qué se refirió Esther con: ‘que cuelguen a los hijos de Hamán’?”, pues algunos versículos antes está escrito que ya habían muerto los hijos del malvado.[2]

Para explicar esto, mencionemos lo que dicen Jajamim: “Siempre que en la Meguilát Esther dice ‘El rey’, se refiere a Dios, que es el Rey del mundo. Y cuando está escrito ‘El rey Ajashverosh’, se refiere a Ajashverosh”.

De acuerdo con esto, debemos entender qué quiso Esther de Dios al decir: “Y dijo Esther: ‘Si place al rey (a Dios)… y que cuelguen en la horca a los diez hijos de Hamán’”.[3] Ya vimos que los hijos de aquel malvado ya estaban muertos; entonces, ¿qué pidió Esther a Dios?

De aquí surge otra pregunta: dicen Jajamim que cuando está escrito “mañana”, a veces se refiere al otro día y otras se refiere al futuro, así como está escrito en la Torá: “Y cuando te pregunte tu hijo el día de mañana, le dirás que Dios nos sacó de Egipto”.[4]

De tal modo, ¿a qué se refirió Esther cuando dijo: “Si place al rey, concédase también mañana a los judíos en Shushán… y que cuelguen en la horca a los diez hijos de Hamán”?[5]

Y hay una interrogante más: dicen nuestros Jajamim que siempre que está escrita la palabra Et, viene a aumentarnos algo. En la Meguilá vemos que, cuando se menciona a los diez hijos de Hamán, entre cada nombre está escrita la palabra Et; lo normal sería que dijera: “Parshandata, Dalfon, Aspata…”, etc. ¿Para qué nos dice la Meguilá: “Y Parshandata y Dalfon y  Aspata…”, etc.? ¿Qué viene a aumentar cada conjunción “y”?

Dice el Yalkut Meam Loez que las diez veces que se dice Et viene a aumentar otros diez hombres que fueron colgados, aparte de los diez hijos de Hamán.

La Guemará, por su parte, dice que la Meguilát Esther fue dicha y escrita por Rúaj Hakódesh (inspiración divina).[6] Conforme a lo que hemos dicho, Esther pidió a Dios que, aparte de los diez hijos de Hamán, fueran colgados otros diez hombres. Y vemos en la Meguilá que Dios aceptó, como está escrito: “Y dijo el rey (Dios): ‘Así se hará’”.[7]

La pregunta es: ¿realmente pasó? ¿Acaso hubo otros diez hombres que murieron colgados?

Viajemos con la mente a 2300 años después de la historia de la Meguilá, al tiempo de la Shoá (el Holocausto).

Sabemos que los alemanes y los nazis (cuyo nombre sea borrado) querían destruir y eliminar todo rastro judío de la faz de la Tierra y de la historia de la humanidad, matándonos y aniquilándonos, así como quiso hacer Hamán. Recordemos que, como dice el Gaón de Vilna, los alemanes son descendientes de Hamán y Amalek.

Después de la segunda guerra mundial, se realizaron los llamados “Juicios de Nuremberg”, contra esos nazis que quisieron eliminar al Pueblo Judío. Había 23 hombres malvados que quisieron exterminarnos. De ellos, sólo a 11 se les decretó morir en la horca.

Una hora antes de ejecutarse la sentencia, Herman Goering se suicidó en su celda, a fin de evitar esa clase de muerte. Al final, fueron diez hombres los que murieron ahorcados.

Una importante clave para explicar esto se encuentra en la Meguilá, en la lista de los 10 hijos de Hamán ejecutados, pues en hebreo aparecen tres letras más pequeñas que las demás: la Taf, la Shin y la Zain, y una letra, la Vab, más grande que el resto.

El valor numérico de la letra Vab es 6 y se refiere al sexto milenio. Las demás letras suman 707. Juntas, señalan el año 5707 del calendario hebreo, que en el gregoriano corresponde a 1946, año en que fueron ejecutados los diez enemigos jurados del Pueblo Judío, luego de los juicios de Nuremberg, del mismo modo que los hijos de Hamán, ahorcados, como en Shushán mucho tiempo antes.

Cuando a uno de estos criminales nazis, Streicher, lo llevaban a la horca, miró hacia abajo y gritó: Purim Fest 1946 (“Fiesta de Purim de 1946”), la Festividad con la cual el Pueblo de Israel celebra desde hace miles de años aquella salvación de manos de Hamán y de sus hijos, y que ahora se repetía.

¿Qué hizo que Streicher gritara Purim Fest? Si el evento hubiese ocurrido en febrero o en marzo, meses en que los judíos de todo el mundo celebran la fiesta de Purim, podríamos comprender el motivo. Sin embargo, la sentencia fue dictada en octubre.

¿Dónde pudo ese malvado escuchar ese nombre? ¿Quién o qué puso en su mente estos pensamientos, los cuales revelaban que ese “mañana” se cumplía al pie de la letra, tal como se escribió hace miles de años en el Libro de Esther?

Aunque resulte imposible aceptarlo, siglos después la reina Esther vencía al archienemigo de Israel: Adolf Hitler.
[1] Esther 9:13.[2] En Esther 9:10.[3] Esther 9:13.[4] Shemot 13:14.[5] Esther 9:13.[6] Masejet Meguilá 7.[7] Esther 9:17

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