“Hay antecedentes detectables en un violento”

Radio Jai dialogó con Aníbal Muzzin, especialista en violencia familiar y miembro de la Red de Equipos de Trabajo con masculinidades (RETEM), acerca de la violencia de género e intrafamiliar en nuestro país y su trabajo de asistencia para modificar conductas en hombres que ejercieron violencia. Este fue su análisis:

“Se puede trabajar con hombres violentos, el trabajo que estamos realizando en la Argentina tiene más de 28 años. A veces los dispositivos son difíciles de sostener por falta de apoyo desde el Estado, pero aún así muchos tienen una larga trayectoria. Son grupos psicosocioeducativos para hombres que ejercen violencia hacia la mujer, y lo que trabajamos son aspectos conductuales, comportamentales, cognitivos, espirituales, interaccionales y emocionales. Son espacios que a veces pueden durar seis meses, un año o incluso dos años de trabajo, con una asistencia social semanal de una hora y media o dos horas por encuentro”. “Actualmente en CABA hay cinco dispositivos funcionando, mientras que en la red de equipos de trabajo con masculinidades somos alrededor de veinte equipos que trabajamos con un total de cuarenta grupos”.

Muzzin ahondó en sus declaraciones: “No se puede trabajar con todos los violentos, especialmente con los psicopáticos, que representan aproximadamente un 20%, y son aquellos hombres que no tienen ningún remordimiento ni ningún tipo de culpa por la violencia ejercida”.

“En el Hospital Álvarez, desde que recibimos al hombre trabajamos el reconocimiento de ese ejercicio de violencia, nos vamos adentrando en la pareja, en los años de convivencia y vamos introduciendo lo que es la violencia, lo que el hombre en cuestión no reconoce. A través de entrevistas con ellos vamos construyendo la ´demanda´, es decir que el violento reconozca sus conductas y entienda que lo podemos ayudar”. “Trabajamos distintos tipos de violencia como física, psicológica y sexual”.

¿Hay precedentes detectables en violentos?

“Hay antecedentes detectables en un violento, las características de los perfiles psíquicos e inter controlados, serían personas que cumplen con el llamado ciclo de la violencia, aquellos que van acumulando tensión hasta que se desborda y ocurre la explosión de violencia, donde hay un ejercicio de la violencia en una relación asimétrica de poder en la cual a través de una acción o incluso una omisión, está cometiendo un daño en esa relación de pareja”. “Luego de la explosión lo que mayormente ocurre es que el violento se arrepiente, pide disculpas que es seguida por una época de reconciliación, donde ella cree que la violencia no se va a repetir, pero la verdad es que si no hay un trabajo profundo en el problema hay una repetición de la violencia”.

“El alcohol es un desinhibidor, si una persona después de embriagarse ejerce conductas violentas, dicha violencia no la genera el alcohol, es algo que tiene internalizado y el alcohol le saca el bozal”.

Reproducción autorizada por Radio Jai citando la fuente.

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