Hay discriminación en la asignación de la pauta publicitaria oficial

La asignación “reparto” de las pautas de publicidad oficial son un escándalo histórico en la República Argentina. Una vieja tradición de beneficiar amigos, comprar voluntades, silencios o aplausos.

Hace pocos días apareció la información de los casi $5.000.000, unos U$52.000.000 que fueron pautados por el gobierno nacional durante el 2020, donde queda claro para todo lector atento la intencionalidad del “reparto” de esos fondos. Hay demasiados datos llamativos y que no soportan un criterio riguroso. Los amigos del poder, los que el poder intenta contener con recursos y los excluidos. La intencionalidad de administrar la línea editorial de los medios.

José Crettaz, periodista del diario la Nación de la Argentina y especialista en Medios de comunicación, publicó hace unos días un artículo en el diario donde analiza la distribución de la publicidad oficial y adjunta la planilla precisa de lo recibido por cada medio del país. En diálogo con Radio Jai comentó cómo funciona esa pauta oficial y cómo piensa que debería ser el manejo de la misma.

“El tema está en la agenda pública desde hace muchos años, por varios motivos; primero, porque todos los medios de comunicación, tanto los grandes como los chicos, se han vuelto crecientemente dependientes de esos recursos, es decir lo que el Estado invierte en espacios publicitarios en los medios. La crisis estructural que tienen los medios en el mundo contribuye a esta dependencia y también, la diversificación que ha tenido la publicidad privada hacia el mundo de las plataformas”.

La Argentina tiene características muy particulares. Una es que el Estado gasta mucho más dinero que otros países en publicidad, un volumen de dinero muy grande, lo cual es una paradoja en un país con tanta pobreza.

“El crecimiento que tuvo a partir del gobierno de Néstor Kirchner en el gasto estatal, y que creció mucho más durante los gobiernos de Cristina Fernández, los que, además, se caracterizaron por la discriminación por líneas editoriales, lo que la Corte Suprema de Justicia confirmó en varios casos, como Artear, La Cornisa y otros, (se puede agregar a Radio Jai).

Crettaz vislumbra un 2021 signado por esta discriminación, de la que opina, “es difícil de evitar” porque, en el universo digital, la cantidad de Medios es exponencial y los criterios de distribución no son objetivos.

El periodista considera que la publicidad oficial ya no debería existir, y que lo que ocurre, es que esa pauta oficial, se convirtió en un subsidio. Y que allí aparecen dos cuestiones: Un subsidio que podemos decir que es necesario porque es para la producción de contenidos, por ejemplo, culturales, y que sin esa publicidad oficial, muchos medios no podrían existir; y que luego está la otra cuestión: El volumen de dinero, la discrecionalidad en el reparto y el condicionamiento de las líneas editoriales. “Es lo que está ocurriendo ahora, una pauperización, un debilitamiento en la calidad de la información, que es vinculable con el crecimiento de la publicidad oficial”,

Aclaró que eso no es de un solo gobierno, El gobierno Nacional en 2020, gastó casi cinco mil millones de pesos en publicidad, pero otros, como el de la Ciudad de Buenos Aires, el de la Provincia de Buenos Aires, Santa Fe o Córdoba, gastaron entre mil y dos mil millones de pesos cada uno, y los municipios, son varios los millones que gasta cada uno, según su dimensión; y que entonces, cabe preguntarse por qué tanto dinero en publicidad; y que la respuesta es, que es porque hay una intencionalidad de, por lo menos, administrar las líneas editoriales de muchos medios a través de esta “inversión”.

El periodista acuerda en que los medios necesiten de la participación activa del Estado porque es relevante social y económicamente, que también lo es para la inserción de un país en el contexto mundial, pero que la pauta oficial no debe existir tal como lo viene haciendo en los últimos 20 años. Eso no significa que el Estado no debería intervenir en la sostenibilidad de ciertos medios, pero “no hasta el infinito”, que los recursos, como ocurre en todos los países, incluso en los ricos, son limitados.

Hay diversas alternativas para considerar para la eficiencia de este tema, hay modelos en el mundo para imitar, “lo que hay que dejar de hacer, es que los funcionarios usen los dineros públicos en publicidad, y en otras cuestiones también, como si fueran propios y no de los ciudadanos”, a veces por el lado de la corrupción, y a veces por el lado de la instalación política, y no en función de las necesidades de información, de productos culturales, o de recreación y entretenimiento de un país o de una sociedad.

Respecto de cómo vislumbra este 2021 frente al año electoral, el periodista indicó que, la historia indica que, en años electorales -salvo en 2017- el volumen de la publicidad oficial creció de manera importante.

Por CL/RJ
Reproducción autorizada por Radio Jai citando la fuente.

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