Moisés Ben Maimón: Maimónides

Maimónides

Moisés ben Maimón, más conocido como Maimónides nació en Córdoba, al-Ándalus, Imperio almorávide; el 30 de marzo de 1138 – es considerado uno de los mayores estudiosos de la Torá en época medieval. Conocido en el judaísmo, y por tanto en hebreo, por el acrónimo Rambam ), ejerció de médico, filósofo, astrónomo y rabino en al-Ándalus, Marruecos y Egipto.

Hijo de un juez, se educó en colegios musulmanes y judíos de Córdoba. Tras la invasión almohade, que instaló la intolerancia en al-Ándalus, sufrió persecución por motivos religiosos y se vio obligado a huir a Fez en 1158), antes de emigrar a Oriente: Palestina, Alejandría y, finalmente, a El Cairo en 1165

En este último país llegó a ser médico del último rey fatimí, Al-‘Adid, y Nagid o guía espiritual de la comunidad judía.

Su principal labor consistió en asentar la teología judaica sobre los principios de la razón según la filosofía de Aristóteles, papel comparable al que cumplieron Averroes en el Islam y Santo Tomás de Aquino en el cristianismo. La Guía de los perplejos escrita en 1190 es su obra principal en ese terreno.

Maimónides realizó también aportaciones notables a la medicina y a la jurisprudencia talmúdica. Sufrió continuas dificultades y persecuciones, tanto por parte de los musulmanes, denunciado como apóstata del islamismo, en la cual sólo la protección personal de Al-Fádil, visir de Saladino, le salvó de la muerte; como de los judíos tradicionalistas que recelaban de su tendencia racionalista y llegaron incluso a recurrir a la Inquisición para que condenara sus obras, debido a su utilización de un método alegórico, aplicable a la interpretación bíblica, que minimizaba el antropomorfismo. Su fama como médico igualaba a la de filósofo y autoridad en la ley judía. Además escribió sobre astronomía, lógica y matemáticas.

En su extensa obra se destaca Aforismos Médicos de Moisés, conjunto de 1.500 aforismos organizados en 25 capítulos, cada uno sobre un área diferente de la medicina. Pero las dos obras que más se le reconocen son: Mishné Torá (La Torá revisada) y Moré Nevukim (La Guía de los perplejos). La primera es un código de ley judía que ofrece una excelente sistematización de la ley y la doctrina judía; mientras que la segunda es un libro filosófico en el cual logra desarrollar una postura racionalista del judaísmo ya que desarrolla un diálogo entre la ciencia la filosofía y la religión. Sin embargo éstas no fueron sus únicas obras maestras, Maimónides, era de un intelecto y una sabiduría tal; que incluso entre lo que se consideran sus obras menores se encuentran principios básicos y vigentes hasta nuestros días como los “Trece Principios de la Fe” que hasta la fecha son uno de los pináculos de la fe judía.

Maimónides y su esposa, tuvieron un hijo llamado Abraham, quien sucedió a Maimónides como nagid y como médico de la corte.

Moisés ben Maimón falleció en El Cairo el 13 de diciembre de 1204.

Maimónides dixit “El que sabe nadar puede sacar perlas de las profundidades del mar; el que no, se ahogaría. Por eso únicamente deben correr el riesgo las personas que poseen la instrucción adecuada.” “La primera clase de males es la que viene al hombre de estar sujeto a génesis y destrucción, o de poseer un cuerpo.” “Los seres que no poseen elemento corpóreo no están sujetos a destrucción o daño; por consiguiente la verdadera obra de Dios es toda buena, pues es existencia.” “Acciones que causan gran daño se castigan severamente, mientras que las acciones poco dañinas se reprimen con mayor indulgencia.”

“Debe ser más severamente castigado el crimen que más reiteradamente se comete. Los que sólo como caso raro acaecen pueden ser corregidos y suprimidos mediante penas más leves.”

“La amistad es más frecuente e intensa entre padres e hijos y parientes. Sólo suele hallarse la verdadera fraternidad, el perfecto amor, la mutua ayuda, entre los miembros de una familia, sobre todo cuando descienden de un mismo padre o, al menos, de algún lejano antecesor. Por eso uno de los fines de la ley es robustecer los vínculos familiares.”

“No puede haber creencia sino donde hay concepción, pues la creencia consiste en admitir como verdad lo que se ha concebido y en creer que fuera del espíritu es tal como se ha concebido.” “A veces la calidad de la acción depende de la intención de quien la ejecuta; porque muchas cosas son útiles a juicio de una persona y superfluas a juicio de otras.”

“El hombre disfruta la compañía de sus amigos en los tiempos de prosperidad y salud; necesita de ellos en las horas aciagas; le acompañan y asisten cuando se hace viejo y le faltan las fuerzas.”

“Son útiles o buenas las acciones que sirven a un propósito y lo alcanzan.” “La clave para comprender y percatarse plenamente de todo lo que los Profetas han dicho, se halla en el conocimiento de las figuras, de sus ideas generales y del sentido de cada una de las palabras que contienen.”

 

Dr. Mario Burman para Radio Jai

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