David Rosenthal
La presencia de Lev Tahor en Colombia, revelada a través del rescate de 17 menores en Yarumal, constituye uno de los episodios más reveladores sobre la fragilidad del Estado frente a fenómenos sectarios transnacionales.
No se trata de un caso accidental ni de una desviación exótica dentro del panorama nacional; es la continuación de una trayectoria histórica perfectamente documentada que demuestra cómo ciertos grupos extremistas identifican, con precisión quirúrgica, los puntos débiles de las democracias contemporáneas.
El origen de Lev Tahor se remonta a la década de 1980, cuando Shlomo Helbrans -un predicador nacido en Jerusalén, con formación religiosa irregular y un magnetismo doctrinal perturbador- comenzó a conformar una comunidad marcada por la obediencia absoluta y la reinterpretación radicalizada de normas ultraortodoxas.… Leer más
