La escena venezolana atraviesa un punto de inflexión cargado de expectativas, pero también de riesgos. La posible salida de Nicolás Maduro del poder ha despertado celebraciones y esperanzas largamente postergadas, especialmente entre quienes debieron abandonar el país. Sin embargo, una lectura desapasionada advierte que el final de una figura no implica, por sí solo, el desmantelamiento de un sistema que se consolidó durante más de dos décadas.
El chavismo no se sostiene únicamente en un liderazgo personal, sino en una compleja trama de poder económico, militar y político. Por eso, un colapso abrupto del régimen podría derivar en un escenario caótico, con disputas internas, violencia generalizada y la participación de actores armados que hoy operan bajo el paraguas del Estado.… Leer más
