La Organización de Cooperación Islámica, que representa al mundo musulmán, envió el domingo pasado mensajes contundentes sobre Afganistán. A iniciativa de Arabia Saudita y auspiciada por Pakistán -dos países clave preocupados por la situación en Afganistán-, la OCI celebró la mayor conferencia internacional para abordar la catástrofe humanitaria y el colapso económico de Afganistán desde que las fuerzas estadounidenses existieran en el país en agosto tras apuntalar un gobierno durante 20 años que pronto se desmoronó en manos de los talibanes.La importancia de la conferencia no fue sólo por el nivel de asistencia, que incluía a representantes de organizaciones de la ONU, la UE, la Liga Árabe, el CCG y los Estados miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Japón, sino también por el llamamiento urgente a actuar y las decisiones inmediatas adoptadas.



