

El Imperio Romano ocupó Israel en el año 63 a.C. Gobernadores romanos gobernaban la tierra ocupada y cobraban impuestos altos en nombre del Imperio. Existía una meta de tributos a pagar y lo que sobraba quedaba en poder de los gobernadores, que se enriquecían. Además de eso, en todo momento se inventaban nuevos impuestos solamente para que los gobernantes recaudasen más para sus propias arcas.
El factor financiero dejaba a los judíos obviamente descontentos, pero había más. El sumo sacerdote, autoridad religiosa máxima entre el pueblo, pasó a ser escogido por Roma.… Leer más





