Tanto Arabia Saudí como Irán violan los derechos de las minorías étnicas y religiosas. Entre las poblaciones victimizadas por esas potencias archirrivales se encuentran los uigures amenazados con la deportación a China, donde corren el riesgo de ser encerrados en campos de reeducación en la problemática provincia noroccidental de Xinjiang; los rohingyas, que han sido objeto de limpieza étnica en Myanmar, y los bahaís y el resto de los seguidores de los credos perseguidos en Irán.
Las políticas desplegadas por los saudíes y los iraníes parecen más alineadas con las de aquellos líderes autoritarios y autocráticos que vinculan su legitimidad al civilizacionismo, que enfatiza la supremacía de una civilización a expensas de las demás, que en los principios del humanitarismo
La deportación saudí de uigures atrapados en tierra de nadie porque China, en el marco de su brutal campaña contra los musulmanes túrquicos de Xinjiang, no les extendió la validez de sus pasaportes, arroja sombras sobre la reciente visita a Auschwitz de Muhamad Isa, la primera cursada a tal lugar por un miembro de la élite clerical del Reino.… Leer más