
De todas las cobardías que un sujeto puede sentir frente a otro la peor de ellas es la cobardía moral donde condesciende con la vana ilusión de que lo va a eximir de todo maltrato. Un ejemplo ominoso de ello fue la del clérigo Eugenio Pacelli, devenido el Papa Pio Xll el 2 de marzo de 1939. Su papado nace junto al apogeo del dictador Adolf Hitler durante la Segunda Guerra Mundial.