Beatriz W. de Rittigstein
Tras derrocar al imperio persa del Sha Mohammad Reza Pahlevi, el 11 de febrero de 1979 se instauró un ente distinto en Irán: una república islámica, la cual prosigue vigente en la actualidad. El líder de la revolución, fue el ayatola Ruhollah Jomeini, con apoyo de varias organizaciones de izquierda e islámicas, sumados movimientos estudiantiles.
La revolución transformó radicalmente al país; instaló una teocracia fundamentalista, autoritaria y anti occidental basada en el concepto de la Tutela de los Juristas Islámicos.
Desde su nacimiento, la República Islámica fue dirigida por los mulas o clérigos chiitas y la sharía o ley islámica como orden legal en el país.
