El Mar Rojo se ha transformado en uno de los tableros geopolíticos más sensibles del sistema internacional. Lejos de ser un corredor marítimo más, hoy concentra una disputa estratégica que involucra a Medio Oriente y al Cuerno de África, con efectos directos sobre rutas comerciales clave, seguridad regional y equilibrios de poder en África oriental.
En este escenario emergen dos ejes en tensión. Por un lado, la coordinación pragmática entre Arabia Saudita y Turquía, una alianza coyuntural basada en intereses convergentes más que en afinidades ideológicas. Por el otro, el entendimiento entre Emiratos Árabes Unidos e Israel, que combina diplomacia económica, presencia portuaria y proyección estratégica en puntos críticos como el Golfo de Adén y el estrecho de Bab el-Mandeb.… Leer más
