El líder supremo iraní, el clérigo islámico Alí Khamanei, descargó toda su cólera contra los manifestantes que se atrevieron a reclamar un cambio político y decidió endurecer aún más la represión, que ya dejó más de 3.500 muertos, según las cifras más cautelosas. Hay organismos de derechos humanos que elevan ese número a 12.000.
“El religioso” pidió a las fuerzas de seguridad que actuaran en forma más decidida contra los revoltosos, utilizando una aterradora frase: “Deben romperles la espalda a los sediciosos”.
Además, en un abierto desafío a Estados Unidos, culpó al presidente Donald Trump de los miles de muertos que dejó la reciente ola de represión policial.… Leer más
