A comienzos del siglo XX, la ciudad portuaria de Galveston, en la costa texana, recibió a unos 10.000 judíos europeos que huían de los pogromos y la persecución en el Imperio ruso. Aquella oleada, conocida como el Galveston Movement, buscaba ofrecer alternativas a la saturada Nueva York y evitar un posible aumento del antisemitismo en la costa este. Financiada por el filántropo Jacob Schiff, la iniciativa convirtió a la ciudad en “la Ellis Island del Oeste”.
Hoy, un puñado de descendientes mantiene viva esa historia. Entre ellos está Shelley Nussenblatt Kessler, de 74 años, cuyos abuelos llegaron en 1910 y 1911 y decidieron quedarse en la isla.… Leer más
