Mientras el conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán continúa escalando en Medio Oriente, un frente menos visible comienza a tomar relevancia estratégica: los ataques iraníes contra países árabes vecinos del Golfo Pérsico. Se trata de acciones persistentes que apuntan principalmente contra estados petroleros como Kuwait, Arabia Saudita, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, una ofensiva que agrega complejidad al escenario regional.
Aunque el foco internacional suele concentrarse en el enfrentamiento directo entre Israel y las fuerzas respaldadas por Teherán —como Hezbollah, que abrió un nuevo frente contra Israel—, analistas advierten que la presión iraní sobre estos países árabes responde a una lógica estratégica más amplia.… Leer más


