“Querían fabricar un arma nuclear, así que los destruimos completamente”, declaró Trump, detallando que el nuevo emplazamiento era distinto a las instalaciones permanentes ya conocidas y vigiladas. Según el mandatario, el descubrimiento ocurrió poco después de que las negociaciones en Ginebra fracasaran el pasado jueves. “Encontramos que estaban trabajando en un área totalmente diferente… así que simplemente llegó el momento. Dije: ‘Vamos’”.
Trump minimizó el riesgo de represalias terroristas contra Estados Unidos y se mostró dispuesto a escalar la intervención si fuera necesario. “No tengo reparos respecto a las botas sobre el terreno… probablemente no las necesitemos, pero si fueran necesarias, las enviaremos”, sentenció.