La pandemia fue, para muchos, un tiempo de pausa. Para Mónica Moscovich, en cambio, fue el punto de partida de una nueva pasión que hoy convive con otra que la acompaña desde la adolescencia: el rikudim. Docente de nivel inicial y bailarina desde los 13 años, Mónica transformó el encierro en creatividad y dio forma a Brauni Express, un emprendimiento que nació casi sin proponérselo y creció impulsado por el boca en boca.
“Hasta el día que me casé no sabía cocinar”, confiesa entre risas. El quiebre llegó durante la cuarentena, con tres hijos adolescentes en casa y una rutina atravesada por la incertidumbre.… Leer más
