Acuerdo entre Israel y Argentina por la modernización de tanques: “Es un disparate absoluto”

La compra de armamento siempre es un tema espinoso. Implican grandes montos y muchas veces una discrecionalidad que permite “negocios” que poco tienen que ver con la defensa. Surgen privados, intermediarios y funcionarios que se llevan “comisiones” multimillonarias en acuerdos que si no son supervisados de manera estricta por el congreso y comisiones especiales de auditoría y transparencia,  son una bolsa de gatos muy apetecida.

En las últimas horas, el embajador Sergio Urribarri informó la continuidad del acuerdo entre Argentina e Israel para modernizar 74 tanques del Ejército Nacional por US$ 115,6 millones.

Radio Jai dialogó con Ricardo Runza, ingeniero aeronáutico y magíster en defensa nacional, quien manifestó su desacuerdo con el hecho y explicó por qué el país tiene un ejército “desarmado”.

“Es un viejo proyecto del ministro Rossi durante su primera gestión en el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Luego el mismo se pasó y ahora lo vuelve a retomar”. “Lo curioso del caso es que a estos viejos tanques argentinos se le han hecho tantas modernizaciones que ya deberían volar”. “Esta es otra más de las tantas inversiones que van a terminar malgastando enormes recursos sin ninguna lógica de la propia técnica militar”, aseguró Runza.

Se torna extraña la situación al ver la cifra que el Estado destinará a esta operación, cuando el país se encuentra endeudado por donde se lo mire. “Esto es un disparate absoluto y total que no tiene ni el más mínimo sentido”, señaló el ingeniero, y siguió: “Solo al Fondo Monetario Internacional el Estado le debe 44 mil millones de dólares”.

La Argentina no tiene ninguna hipótesis de conflicto bélico y menos de una confrontación que requiera tanques. Una inversión sensata sería en radarizar fronteras absolutamente vulnerables, equipar elementos para la defensa de los recursos marítimos, que vienen siendo robados por embarcaciones diversas, especialmente chinas. La guerra moderna es la electrónica y cibernética y es ahí donde se debe invertir.

Sin embargo, desde la Armada afirmaron que la modernización de los tanques era reclamada hace ya varios años, ya que se considera una necesidad urgente para el entrenamiento y para llegar a zonas de difícil acceso. “Son negociaciones totalmente incompatibles con la situación financiera de las provincias argentinas y del mismísimo Estado Nacional”, argumentó Runza. Asimismo, prosiguió: “El problema que tiene la Argentina es crónico de un sistema de defensa que no entiende que la defensa no es solo una cuestión militar, sino que es mucho más, porque se puede llevar a cabo con la diplomacia o con las inversiones de intereses en en común en la economía, por ejemplo”.

Por otro lado, diferenció al país con aquellos que sí tienen conflictos bélicos permanentes como Israel. “Es obvio que allí el principal instrumento de defensa es el militar porque está rodeado de vecinos hostiles”, estableció.

En relación a las Fuerzas Armadas, Runza fue contundente y afirmó que “están absolutamente desarmadas”. “Tener peso en un instrumento militar significa haber hecho un trabajo técnico previo que se llama diseño de fuerzas, y esto requiere una visión estratégica de la defensa del país”. “Esto hablaría de las amenazas y riesgos, entonces en función de eso tendrá un aparato militar que necesitas para esas circunstancias”.

El referente comentó los operativos antidrogas del país. “Cuando uno no tiene especialistas en narcotráfico, tiene que tener especialistas en la amenaza de narcotráfico y conocimiento de bandas”, indicó. De hecho, la mayoría de las drogas que ingresan al país por la frontera norte lo hacen por tierra y muy poco por aire. A su vez, dijo que “estas cuestiones necesitan un diseño de la arquitectura tecnológica de la frontera” y que “algo se hizo durante la gestión de Patricia Bullrich en el Ministerio Seguridad Interior” pero que fue “algo muy básico y primitivo, que realmente no respondía a nada serio”.

Este parece ser el inicio de un pequeño gran negocio y los  verdaderamente grandes llegarán en poco tiempo tanto con Rusia como con China.

En septiembre del 2019, Esteban José Rosa Alves, ex funcionario del Ministerio de Seguridad, fue procesado por una causa similar en la gestión de Nilda Garré por una serie de irregularidades en la contratación con una empresa israelí para modernizar el sistema de seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, lo que significó una inversión de US$ 41.800.141. Alves hoy responde a la conducción de Sabrina Frederic, ministra de Seguridad.

Esta claro, Israel hace su negocio, vende. Cuál o de quién es el negocio de la Argentina?

Por último, Runza comentó: “Los kits de modernización que entregará Israel pondrían en funcionamiento estos tanques a partir del año 2026 aproximadamente”. El aggiornamiento probablemente se realizará en la Argentina con la intervención de empresas subcontratistas del Estado nacional a través del ministerio de Defensa.

 

 

Por GS/RJ

Reproducción autorizada por Radio Jai citando la fuente

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