Charles Joseph de Ligne el principe sionista

En «Mémoires sur les Juifs» («Memorias de los Judios»), Charles-Joseph de Ligne propuso, en 1795, la idea de transferir a los judíos a Palestina, de un modo que evitara conflictos. Para persuadir al sultán y a Europa llegó a utilizar argumentos antisemitas. «Esta tierra jamás han estado de moda desde que Dios los abandonó.» esa es la primera oración de Mémoire sur les Juifs , escrita por el príncipe de Ligne, conocido por su legendario ingenio, en 1801.  La Mémoire sur les Juifs se ha ganado un lugar en la historia intelectual como antecedente de el Estado judío de Herzl. Ligne imaginó que alguien con suficiente ascendencia sobre el sultán del Imperio Otomano podría convencerlo de que le rebane una parte a la antigua Judea y se la entregue a los judíos. Se plantea el argumento de que una vez que lleguen allí los judíos, serán para el sultán una fuente de infinita prosperidad: florecerán las artes y las industrias, Jerusalén pasará de ser el pequeño agujero horrible que era entonces a convertirse en una soberbia capital, se restaurará el templo de Salomón, el Jardín del Edén -una vez localizado- se transformaría en el el jardín inglés más bello del mundo. Mémoire del príncipe actúa como antecedente del tratado de Herzl, pero también en que plantea una visión sionista alternativa, que sería elaborada por medio de un diálogo con la población nativa y no impuesta, con el objeto de aliviar la culpa que Europa sentía por su propio antisemitismo. Invita al lector a soñar con un camino histórico que no fue transitado… Sin embargo, hay otro sueño que sustenta el chispeante texto del príncipe de Ligne, un sueño que a veces está al borde de convertirse en pesadilla. Pues su protosionismo, un sincero llamado a limpiar la imagen de Europa, está dictado por un profundo antisemitismo.  

Tal vez el mejor resumen de la argumentación de Ligne se encuentre en una sola oración: «Entiendo muy bien el origen del terror que inspiran los judíos, pero ya es hora de que se termine» y esta sería la solución «final» del príncipe para el horror que inspira en Europa «la cuestión judía». 
El texto del príncipe de Ligne es una argumentación filojudía, indudablemente protosionista pero que curiosamente se expresa en una prosa sembrada de espeluznantes manifestaciones de antisemitismo. 
Recordemos que para Herzl, Palestina era solo una de las potenciales patrias imaginadas, las otras eran Uganda o  un remoto territorio llamado Argentina… En cambio para el Principe De Ligne el único lugar apto para crear la nación judía es el actual territorio del Estado de Israel, es por ello que podemos decir que fue el primer sionista….

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