La historia del padre Daniel y la definición legal de judío

En el mes de septiembre se estrenó en Israel, en el canal 11 de KAN, perteneciente a la Corporación de Radiodifusión Israelí, una serie que nos retrotrae a un antiguo y fascinante dilema histórico legal: “El asunto del hermano Daniel”, que encierra un conflicto jurídico que todavía es polémico y relevante: La definición de judío. La serie trata la historia de Oswald Rufeisen, Nacido en Polonia, de padres judíos, que creció y se crio como judío, pero durante la Segunda Guerra Mundial, se disfrazó de cristiano-alemán.

Aprovechó su trabajo como secretario en una comisaría alemana para salvar a muchos judíos, pero cuando se reveló quién era, huyó, y se escondió en un monasterio católico, convirtiéndose al cristianismo. Después de la guerra se incorporó a un Monasterio Carmelita, y así llegó a Israel en 1958, desempeñándose como sacerdote en un Monasterio en Haifa. En esa condición se dirigió al Ministro del Interior israelí solicitando ser reconocido como inmigrante judío, en base a la ley del retorno (que autoriza a los judíos a emigrar a Israel), pero su solicitud fue denegada.

Rufeisen (“el hermano Daniel”) afirmó ser judío, aun cuando se había convertido al cristianismo. Argumentó que, de hecho, era factible ser judío, perteneciendo a una religión diferente, siendo que era descendiente de la nación judía o del pueblo judío. Su caso fue realmente fascinante, y en 1962 llego a debatirse ante la Corte Suprema israelí, que rechazo sus planteos.

Tribunal Superior determino que la prueba de pertenencia al pueblo judío no es personal (es decir que cada uno lo determinan por sí mismo), y ni siquiera halájica (Según el código de conducta de la ley judía, por la que es judío quien nace de madre judía). Los jueces formularon en ese fallo lo que se denominó como la prueba del “reconocimiento público”, según la cual se definiría como judío a quien es considerado como tal por el pueblo judío, y en ese sentido, asumieron que quien se hubiera convertido a otra religión no sería reconocido públicamente como judío.

Pero según un proyecto llevado a cabo por la Corporación de Radiodifusión Israelí junto con el Portal de Mediciones, en la actualidad, la prueba del “reconocimiento público”, elaborada por la Suprema Corte israelí en los años 60, sería diferente, ya que, en nuestros días, de acuerdo a la consideración mayoritaria de la encuesta realizada en dicho proyecto, el hermano Daniel si sería reconocido públicamente como judío, a pesar de haberse convertido al cristianismo.

Según el mismo proyecto, existen más de 400.000 personas que hoy en día se definen a sí mismas como judíos, pero no lo serian estrictamente según la ley Halajica. En el caso de Rufeisen (el hermano Daniel) finalmente adquirió la ciudadanía israelí a través de su naturalización, y vivió el resto de su vida en el Monasterio Carmelita Stella Maris en Haifa como fraile carmelita.

Darío Sykuler, abogado matriculado en Argentina e Israel y Secretario de la Cámara de Comercio Argentino israelí.

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