En un contexto de múltiples tensiones internacionales, Francia busca consolidar su papel como actor protagónico en la escena geopolítica mundial. Así lo analizó el periodista y escritor Ignacio Montes de Oca en una entrevista donde repasó las principales estrategias diplomáticas, militares y económicas del país liderado por Emmanuel Macron.
Montes de Oca subrayó que Francia está recuperando protagonismo especialmente en Medio Oriente, una región donde tiene un profundo historial colonial y diplomático. Recordó que el acuerdo Sykes-Picot, firmado por Francia y Reino Unido hace más de un siglo, sentó las bases de la actual configuración territorial del área, con consecuencias que aún se hacen sentir. “Francia quiere volver a ser una referencia en esa parte del mundo”, explicó.
Según el analista, el presidente Macron ha tomado decisiones audaces en política exterior: invitó al jefe del nuevo gobierno sirio a París, ofreció 400 millones de dólares para la reconstrucción del Líbano y expresó su respaldo a los reclamos del gobierno libanés respecto a la presencia israelí en el sur del país. En paralelo, Francia, junto a Alemania y el Reino Unido, ha solicitado que Israel permita el ingreso de ayuda humanitaria a Gaza, y se comprometió a reconocer al Estado palestino, lo que evidencia una postura diplomática activa en el conflicto israelí-palestino.
Más allá del Medio Oriente, Montes de Oca destacó el rol militar de Francia. Es la segunda exportadora mundial de armas, después de Estados Unidos, y la única potencia europea con capacidad de despliegue naval global. “Tiene portaaviones, submarinos nucleares y una disuasión atómica considerable, con más de 200 ojivas”, detalló. A esto se suma su peso diplomático dentro de la Unión Europea, siendo uno de los principales interlocutores con líderes de países como Argentina, Japón y China.
Finalmente, el periodista resaltó que Francia no solo busca ser una voz europea ante las potencias globales, sino también posicionarse como un mediador entre Europa y Estados Unidos. “No es nostalgia, es poder real. Francia está disputando la centralidad geopolítica del siglo XXI”, concluyó Montes de Oca.
Escuche la nota.
