Un informe reciente publicado por la revista médica The Lancet reveló que cerca del 40% de la población mundial padece alguna afección neurológica, posicionando estas enfermedades como uno de los desafíos sanitarios más urgentes del siglo XXI. El Dr. Alfredo Firstenfeld, médico neurólogo, destacó en una entrevista radial las diez afecciones más prevalentes y su profundo impacto tanto en la salud individual como en el funcionamiento de las sociedades modernas.
Entre las enfermedades más frecuentes figuran el accidente cerebrovascular (ACV), con más de 150 millones de personas afectadas, la encefalopatía neonatal, la migraña —una dolencia que, aunque no mortal, puede arruinar la calidad de vida—, la demencia, con 36,5 millones de casos, y la neuropatía diabética. A estas se suman la meningitis, la epilepsia, los partos prematuros, los trastornos del espectro autista y el cáncer del sistema nervioso central.
Más allá de los números, el Dr. Firstenfeld subrayó que estas patologías no solo generan sufrimiento físico y emocional, sino también enormes costos económicos. “Cuando una persona activa y autosuficiente se convierte en dependiente por una afección neurológica, el impacto sobre su entorno familiar y laboral es profundo”, explicó.
Sin embargo, la ciencia también trae buenas noticias. Gracias a la medicina preventiva y los avances en neurociencias, la incidencia de estas enfermedades se ha reducido en un 30%, a pesar del crecimiento poblacional y el aumento de la esperanza de vida. Según Firstenfeld, un individuo de 70 u 80 años puede hoy llevar una vida activa y plena si se toman los recaudos necesarios.
En ese sentido, el especialista remarcó la importancia de la prevención. “Uno puede evitar el desastre si se prepara con anticipación”, graficó, comparando el cuidado de la salud con llevar paraguas y piloto ante una tormenta anunciada. Y concluyó con un consejo simple pero fundamental: “Tener un médico de cabecera es la mejor inversión en calidad de vida”.
