Informe de la ONU despeja vínculos entre HTS y Al Qaeda, mientras EE. UU. acelera normalización con Siria

El reporte favorece el plan de Washington de levantar sanciones contra el régimen interino sirio tras la caída de Assad, pese a reticencias de Rusia y China.

Un informe inédito de la ONU, consultado por Reuters, concluye que no existen vínculos activos entre Hayat Tahrir al-Sham (HTS) y Al Qaeda en el primer semestre de 2025. Este hallazgo marca un posible punto de inflexión para la política internacional hacia Siria, particularmente en relación con el levantamiento de sanciones.

HTS, antigua filial de Al Qaeda en Siria conocida antes como Frente al-Nusra, rompió con la red yihadista en 2016. Desde entonces, lideró la ofensiva que resultó en el derrocamiento de Bashar al-Assad en diciembre de 2024. Su líder, Ahmed al-Sharaa, asumió como presidente interino.

El informe de la ONU, respaldado por contribuciones de varios Estados miembros, señala que aunque algunas figuras tácticas del HTS mantienen ideas extremistas, Sharaa y el ministro del Interior, Anas Khattab, son considerados líderes pragmáticos. Aun así, la integración de antiguos combatientes irregulares —en su mayoría extranjeros— en el nuevo ejército nacional ha generado deserciones y tensiones internas.

Washington avanza con el levantamiento de sanciones

El presidente estadounidense Donald Trump anunció en mayo un viraje político: eliminar las sanciones impuestas tanto por EE. UU. como por la ONU contra HTS y Sharaa. A fines de junio, firmó una orden ejecutiva y revocó la designación de HTS como organización terrorista extranjera.

La Casa Blanca sostiene que esta decisión facilitará la reconstrucción de la economía siria, reducirá la influencia de Irán y Rusia, y limitará la necesidad de intervención militar estadounidense. Diplomáticos y analistas coinciden en que abriría oportunidades para empresas occidentales y disminuiría el atractivo de grupos radicales en la región.

Sin embargo, EE. UU. necesita el respaldo del Consejo de Seguridad para retirar completamente las sanciones de la ONU. Rusia y China han expresado reservas, especialmente por la presencia de más de 5.000 combatientes extranjeros en Siria. Pekín exige que el nuevo régimen combata activamente al Partido Islámico del Turquestán, integrado por combatientes uigures. Moscú, por su parte, reclama que el ejército sirio se componga exclusivamente de personal profesional.

Israel modula su posición hacia el nuevo régimen sirio

Tras la caída de Assad, Israel adoptó inicialmente una línea dura, con los ministros Gideon Sa’ar y Israel Katz tildando a Sharaa de “terrorista con traje”. Se desplegaron tropas en la zona desmilitarizada y se realizaron ataques preventivos para evitar que armas cayeran en manos hostiles.

No obstante, hacia mediados de 2025, Israel comenzó a suavizar su postura. Sa’ar declaró que su país estaría dispuesto a normalizar relaciones con el nuevo gobierno sirio, y fuentes oficiales confirmaron conversaciones directas. Aun así, medios sirios afirmaron que hablar de un acuerdo de paz con Israel es “prematuro”. Ambos países siguen oficialmente en guerra desde 1948.

El informe de la ONU también advierte sobre los desafíos internos de HTS: deserciones de combatientes que acusan a Sharaa de traición y el riesgo creciente de atentados internos.

Mientras el mundo observa con cautela los cambios en Siria, el informe podría ser clave para redefinir el rumbo diplomático en Oriente Medio.

La entrada Informe de la ONU despeja vínculos entre HTS y Al Qaeda, mientras EE. UU. acelera normalización con Siria se publicó primero en Aurora Israel Noticias en Español.