El analista y periodista Ignacio Montes de Oca explicó el complejo escenario que se desarrolla en el sur de Siria, donde la inestabilidad interna entre clanes drusos, la intervención de Turquía y el deterioro humanitario en Gaza configuran un panorama regional preocupante para Israel. “Lo que parecía una victoria táctica se ha convertido en una derrota política”, advirtió.
Durante su análisis, Montes de Oca describió el conflicto en la ciudad siria de Sweida, habitada mayoritariamente por drusos, como un nuevo foco de tensión que podría escalar. “Hay una guerra interna entre los drusos: los proisraelíes, los que responden a Damasco, los beduinos y los grupos jihadistas que llegan del norte”, explicó. A esto se suma la presencia policial autorizada por el régimen de Al Shaara lo que intensifica la disputa territorial.
Una de las advertencias más relevantes del especialista fue sobre la presencia creciente de Turquía en la región. “Hace unas horas Turquía anunció que firmó un acuerdo con el gobierno de Siria para proveerle de material y entrenamiento militar”, señaló. Este movimiento pone a las fuerzas turcas en una posición cercana a la frontera israelí, formalizando un involucramiento directo en un conflicto que hasta ahora se mantenía contenido a nivel local.
Montes de Oca también abordó la crisis humanitaria en Gaza, donde “hay hambre, eso es real”, y denunció el colapso logístico en la entrega de ayuda. Según explicó, la retirada de la UNRWA —acusada de colaborar con Hamás— fue reemplazada por un nuevo sistema de distribución impulsado por Israel, pero sin acceso efectivo a los clanes palestinos. “Literalmente estoy hablando de casi 70 millones de toneladas de alimentos que no se están repartiendo en Gaza”, detalló.
La situación se vuelve aún más compleja por la fragmentación de poder en la Franja, donde Hamás ya no controlaría todos los rehenes capturados el 7 de octubre. “Nos venimos a enterar que además Hamás está diciendo algo: no solamente no quiero entregar los rehenes, sino que además no los tengo todos yo”, dijo Montes de Oca. Esto, según su análisis, convierte a los secuestrados en una “moneda de cambio macabra”.
Finalmente, el analista contextualizó el conflicto dentro de un choque más profundo entre modelos políticos: democracia versus autocracia. “El único país que se mantiene estable con pluralidad étnica y religiosa es Israel”, sostuvo. Frente a esto, señaló que muchos países de la región —como Siria, Líbano o Egipto— son “estados fallidos” o autocracias que solo logran cierto orden a través de la fuerza.
“Siempre digo lo mismo: no hay que confundir victorias militares con victorias políticas. La política y lo militar van, a veces, por carriles muy separados”, concluyó.
Escuchar a Montes de Oca siempre resulta esclarecedor.
