Judios y Cristianos: Rab. Schmuel Szteinhendler

Esta semana, conversamos con el Rab. Schmuel Szteinhendler quien compartió su experiencia en un viaje reciente a Varsovia, un sitio de mucha importancia en la historia del pueblo judío.

Además, compartimos un comentario del Leccionario Católico desde la perspectiva judía.

Shalom! El Domingo 27 de Julio, en las iglesias leerán litúrgicamente los versículos de Génesis 18: 20-32, que son parte de las sagradas escrituras cristianas, y también de las sagradas escrituras judías. Escribo sobre estos versículos de la primera lectura Dominical, comentando cómo son entendidos en la tradición interpretativa judía, con la esperanza de contribuir a que judíos y cristianos nos conozcamos un poco mejor.
Le reclamó: ¿Justicia o Misericordia?

Cuando Dios revela su plan de destruir Sodoma y Gomorra, Abraham se acercó y le pregunta a Dios ¿En realidad vas a destruir a los justos junto con los perversos? (Gén 18:23) ¿Estaba Abraham reclamando justicia o misericordia? ¡Las dos cosas! Pide justicia para los inocentes y misericordia para los culpables. El cuestionamiento de Abraham a Dios parece querer evitar una injusticia, porque lo que dice es: ¿Acaso el Juez del mundo no debe hacer justicia?

Pero Abraham de hecho solicita clemencia porque, en realidad, si los culpables fueran perdonados por el bien de los inocentes, eso sería misericordia ¡pero no sería justicia! con los culpables. A través de su conversación con Dios, podemos ver la profunda compasión y misericordia de Abraham, quien busca salvar a los justos en medio de la iniquidad.
A pesar de que no encontró ni siquiera diez justos en Sodoma, el Eterno escucha la súplica de Abraham y entonces envía a dos ángeles para rescatar a Lot y a su familia, antes de destruir la ciudad. La intercesión de Abraham es un poderoso ejemplo de cómo la misericordia divina puede ser alcanzada a través de la intercesión de los justos.

Abraham pidió que no, pero: ¡Sodoma fue destruida!

La posterior destrucción de Sodoma plantea la cuestión de si Abraham tuvo éxito o fracasó en su gestión. Desde el comienzo de esta primera lectura del Domingo podíamos suponer que Dios ya había determinado que las ciudades debían ser destruidas, porque: Luego el SEÑOR dijo: El clamor (que viene) de Sodoma y Gomorra es grande, y su pecado es pesado (Génesis 18:20)- ¿El Eterno, tiene realmente necesidad de verificar si lo que ha oído es cierto, como la necesidad que puede tener un reyezuelo terrenal de verificar si no le han hecho llegar informes tergiversados?
No es por nada que –en los versículos inmediatamente anteriores al fragmento que se lee en las iglesias- el texto bíblico nos dice que el Eterno decide informar a Abraham sobre lo que va a hacer en Sodoma y Gomorra.

Tener en cuenta este punto del texto, que nos dice que Dios elige poner sobre aviso a Abraham de lo que ocurrirá con Sodoma, es fundamental para que podamos entender el texto aún mas allá de lo que nos dice sobre el poder de la intercesión de los justos para lograr la misericordia del Eterno.

El Señor dijo: «No le voy a ocultar a Abraham lo que voy a hacer. Se convertirá en una nación grande y poderosa y todas las demás naciones del mundo encontrarán bendición en él. Lo elegí a él para que enseñe a sus hijos y a su gente a vivir de la manera que el Eterno quiere que vivan, haciendo lo que es bueno y justo. Si les enseña a vivir así, entonces Yo, el Eterno, le daré a Abraham lo que le he prometido (Génesis 18:17-19).
El Justo ama al Eterno, y no renuncia a la justicia

La cuestión a resolver era si Abraham iba a enseñarle a sus descendientes, a la gran nación que engendraría, a vivir de la manera que el Eterno quiere que vivan, para que así las naciones del mundo pudieran encontrar bendición en él. Si Dios no revelaba Su plan, Abraham se levantaría a la mañana siguiente para ver dos ciudades devastadas sobrenaturalmente. La presunción de inocencia de algunos sodomitas habría llevado a Abraham a albergar dudas sobre la justicia absoluta de Dios. Eso habría perjudicado su capacidad para transmitir el compromiso con la justicia divina a su descendencia, poniendo así en peligro la empresa de la Alianza en las generaciones futuras.

Pero, por otra parte, si Abraham -adoptando una piedad convencional- hubiese sumisamente proclamado ”Gloria a Dios en las alturas” frente a lo que él podía suponer que era una injusticia, esa actitud lo hubiera caracterizado a Abraham como blando en justicia, descalificándolo así como elegido de Dios. Sin embargo, Abraham eligió seguir cultivando su compromiso con Dios sin renunciar a la justicia por una lealtad servil.

Solo al desafiar a Dios en base al deseo de justicia, Abraham descubrió que Dios era justo, y dispuesto a templar la justicia con misericordia. El resultado de que Dios eligiese informarle de lo que (de todos modos) iba a hacer con Sodoma fue la confirmación de la creencia de Abraham en la justicia divina, y también el mantenimiento de su dignidad ante las promesas divinas.

Los dos principales compromisos de Abraham eran la lealtad a Dios y la lealtad a la justicia. Hasta ahora, habían convergido, uno reforzando al otro. Dios construye una prueba para ver cuál surgirá como suprema. La prueba hace que Dios parezca injusto para ver hacia dónde se inclina Abraham; ¿compromiso inquebrantable con la justicia o compromiso inquebrantable con Dios?

¿Para qué le sometió a tantas pruebas?

La historia de Abraham poniendo a prueba el compromiso de Dios con la justicia resulta ser la historia de Dios poniendo a prueba el compromiso de Abraham con la justicia. Una vez que éste compromiso de Abraham es verificado, Abraham será puesto a prueba de nuevo, esta vez para ver si ¿podrá incluir a su hijo Isaac en la Alianza con Dios Justo y Misericordioso? En las palabras del Rabino A. Y. Heschel: Fue debido a la experiencia de la respuesta de Dios a su súplica por Sodoma que Abraham no cuestionó el mandato de llevar a su amado hijo hasta el sitio del sacrificio.

Solo porque Abraham está convencido de que el Eterno obra con justicia es que les dice a sus sirvientes: subiremos allí; adoraremos y regresaremos a ustedes (Gén 22:5), y a Isaac: Dios proveerá el carnero para Su holocausto (Gén 22:8). Abraham ya sabia que el Eterno es Justo y que nunca le permitiría llevar a cabo lo que parecería un sacrificio humano. Si el Eterno no sometió a Abraham a estas pruebas para saber quién era esa criatura por Él creada, ¿entonces lo hizo para que Su criatura descubriese la verdad acerca de sí misma, y acerca de nuestro Creador?

Que el Eterno te bendiga con Su misericordia y que no dejes de perseguir la justicia!

Shalom Shalom! Marcelo Aptekmann