De la ansiedad al dolor físico: claves para entender la somatización

La somatización, el fenómeno por el cual problemas emocionales se manifiestan a través de síntomas físicos, es más común de lo que se cree y puede impactar significativamente en la calidad de vida. Así lo explicó el Dr. Alfredo Firstenfeld, neurólogo y profesor, durante su participación en un programa de divulgación médica.

“Somatizar es transformar un problema psicológico en un síntoma físico. Uno puede sentir dolor de cabeza, molestias abdominales o náuseas ante situaciones de estrés, conflicto familiar o laboral”, señaló el especialista. Según la Organización Mundial de la Salud, la salud subjetiva implica no sentir limitaciones físicas; cuando el cuerpo empieza a dar señales, es señal de que algo emocional está afectando nuestro bienestar.

Firstenfeld subrayó que ansiedad, tristeza y miedo son las principales causas de la somatización. “La ansiedad puede generar dolor de cabeza o nuca; la tristeza, síntomas similares pero menos efusivos; y el miedo, incluso en situaciones cotidianas, provoca taquicardia y sensación de sofocación”, detalló. Además, advirtió que aunque los síntomas sean inicialmente psicosomáticos, pueden derivar en enfermedades orgánicas como úlceras o asma si no se abordan adecuadamente.

El neurólogo enfatizó la importancia de un enfoque multidisciplinario: atención médica, psicoterapia, ejercicio, yoga, técnicas de respiración y acompañamiento familiar. “Uno es un ser complejo y necesita todas las herramientas. La combinación de profesionales, actividad física y soporte emocional permite recuperar armonía y prevenir complicaciones”, afirmó.

Finalmente, Firstenfeld destacó la necesidad de expresarse y buscar ayuda: “No hay que tener vergüenza de los síntomas, por ridículos que parezcan. Pedir socorro y dedicar tiempo al cuidado personal es fundamental para evitar que un malestar emocional se transforme en una patología más grave”.

La somatización, concluye el especialista, no solo refleja la relación entre mente y cuerpo, sino que también muestra la importancia de escuchar lo que el cuerpo dice y no ignorar las señales emocionales que impactan la salud física.

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