En las últimas horas, militantes de izquierda izaron la bandera de Palestina en un mástil de la Universidad Nacional del Sur (UNS), lo que generó una fuerte polémica en redes sociales y en la comunidad universitaria. La acción fue realizada por integrantes de una agrupación política, que integra la red nacional de centros de estudiantes del PTS, en el marco de una campaña de visibilización a favor de la flotilla Sumud Global, que lleva ayuda humanitaria hacia Gaza.
En diálogo con el programa Bahía Hoy de La Brújula 24, Lucas Cuenca, consejero departamental suplente de Humanidades y dirigente del Centro de Estudiantes, explicó que se trató de un gesto simbólico. “Era un mástil que estaba vacío. Podríamos haber desplegado la bandera en cualquier otro lugar, pero elegimos ponerla allí por unas horas. Es un símbolo de resistencia, y además son colores muy sentidos por la comunidad sirio-libanesa y árabe de nuestra ciudad. Son los mismos colores que identifican a Villa Mitre, aunque en ese caso se le agregó el rojo más adelante”, sostuvo.
El referente universitario aclaró que no se bajó ninguna bandera oficial y que fueron ellos mismos quienes la retiraron luego de unas horas. “Fue un acto de visibilización, para que trascienda en los medios una causa que en Argentina se encuentra muy silenciada, a diferencia de lo que ocurre en otros países de América Latina y el mundo”, señaló.
Cuenca vinculó la iniciativa con el pronunciamiento reciente del Departamento de Humanidades de la UNS, que fue la primera facultad en rechazar públicamente lo que definió como un genocidio en Gaza. “Nuestro país es el país de los derechos humanos, no podemos tolerar en silencio lo que ocurre. El silencio se hace cuando los niños duermen, no cuando los matan”, enfatizó citando un refrán palestino.
El dirigente recordó también movilizaciones internacionales recientes, como la multitudinaria protesta en Alemania y el repudio expresado en la ONU al discurso del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, y destacó que universidades como la UBA, Rosario y Comahue se sumaron a pronunciamientos similares.
El episodio reabrió el debate en Bahía Blanca sobre el rol de las universidades frente a los conflictos internacionales y el uso de los símbolos institucionales. Mientras algunos respaldaron el gesto como expresión de solidaridad, otros lo consideraron inapropiado por tratarse de un mástil de uso oficial.
Fuente: La Brújula 24.com