Caso Cecilia Strzyzowski: claves del veredicto tras la condena a la familia Sena en Chaco

El caso por el femicidio de Cecilia Strzyzowski llegó a un punto de inflexión con el veredicto que declaró culpables a los principales imputados: César Sena, sus padres Emerenciano Sena y Marcela Acuña, junto a los colaboradores del clan que intervinieron en distintos tramos del hecho y su ocultamiento.

La periodista chaqueña Laura Canteros, una de las primeras en seguir la desaparición desde el pedido inicial de búsqueda difundido por Gloria Romero, analizó el recorrido de una investigación que modificó profundamente el escenario político y social de la provincia.

Para Canteros, el juicio no solo representó “el cierre de un ciclo histórico”, sino también una prueba institucional inédita: un juicio por jurados que exigió seleccionar 12 titulares y 6 suplentes entre 450 candidatos, en un contexto de alta exposición pública y múltiples presiones. La reserva de identidad de los jurados fue estricta, aunque un abogado defensor terminó detenido luego de ser acusado de intentar registrar imágenes de los postulantes.

La periodista destacó que las cámaras de seguridad de un vecino fueron determinantes para reconstruir el día en que Cecilia ingresó a la casa de la familia Sena y nunca volvió a salir. Esas imágenes, sumadas al movimiento posterior de vehículos y colaboradores, permitieron sostener la acusación incluso en los tramos donde persistieron dudas, especialmente sobre el rol exacto de Emerenciano Sena.

Sobre los motivos, Canteros afirmó que no existe una explicación única, pero señaló dos ejes: la violencia comprobada que ejercía César sobre Cecilia y el quiebre que habría significado para el clan que la joven buscara alejarse junto a él y “romper el molde” de una estructura familiar con alto poder territorial. “Manejaban todo con mano de hierro”, explicó, aludiendo a testimonios que describieron un entorno de amenazas, control y prácticas delictivas.

Con el veredicto ya pronunciado y a la espera de la audiencia de cesura del 26 de noviembre, la sociedad chaqueña vive una mezcla de alivio y cierre. Como describe Canteros, el momento en que la vocera del jurado leyó los “culpables” fue recibido con un “grito de emoción y desahogo” en la plaza central de Resistencia, signo del impacto profundo que dejó uno de los casos más resonantes de los últimos años.