Cómo estimular el cerebro a cualquier edad: las clave para mantener la salud cognitiva

En una conversación centrada en el bienestar intelectual, el neurólogo Dr. Alfredo Firstenfeld subrayó la importancia de ejercitar de manera constante las funciones cognitivas para sostener la calidad de vida a medida que pasan los años. Según explicó, las funciones corticales superiores —como el lenguaje, la memoria, el razonamiento y la capacidad de planificar o ejecutar tareas complejas— son “la máxima expresión de nuestra función cerebral”.

“El lenguaje, la palabra, es realmente mayúscula, es la expresión máxima de nuestra función cerebral”, sostuvo Firstenfeld al describir la base de lo que nos diferencia del resto de los seres vivos. Para el especialista, estas capacidades no solo se adquieren en la infancia y juventud, sino que requieren una estimulación continua: “Cuanto más información tiene el cerebro, más se disimula el deterioro que empieza a ocurrir con el tiempo”.

El neurólogo advirtió que no se refería a patologías como el Alzheimer, sino a la pérdida natural que aparece cuando no se ejercita la memoria o el juicio. En este sentido, alentó a incorporar desafíos cognitivos cotidianos: aprender nuevos idiomas —“dos idiomas suman, tres idiomas suman mucho más”—, leer, escribir, estudiar textos como la Biblia en su idioma original o familiarizarse con herramientas tecnológicas.

Firstenfeld también marcó un punto central: la importancia de evitar el aislamiento. “El individuo no está hecho para vivir solo y aislado”, afirmó. La interacción social, explicó, facilita el intercambio de ideas, la conversación y los desafíos intelectuales que ayudan a mantener activas las funciones cerebrales. Propuso incluso ejercicios simples como resumir una noticia, confrontar situaciones hipotéticas o escribir memorias personales.

El especialista se refirió además al impacto positivo de tener proyectos vitales, incluso en edades avanzadas. “Ochenta años es un nene para mí. A los 100 estamos empezando un nuevo proyecto”, expresó, para ilustrar que el envejecimiento no debe asociarse a pasividad, sino a nuevas etapas de desarrollo. En la misma línea, recordó que la actividad física es un complemento indispensable para mantener un estilo de vida saludable: “Un deporte recreativo hace que también la cabeza trabaje”.