Nuevas revelaciones de inteligencia apuntan a que Ayman Abu Khalil, un alto operativo de Hamás liberado en 2011 como parte del histórico acuerdo que permitió la liberación del soldado israelí Gilad Shalit, habría retomado un rol central en la planificación y coordinación de ataques terroristas en Judea y Samaria.
Desde Turquía, donde se estableció tras su excarcelación, el dirigente islamista estaría dirigiendo células locales, transfiriendo fondos y facilitando armamento, según fuentes de seguridad consultadas por distintos medios.
Abu Khalil, considerado por Israel como uno de los estrategas más peligrosos del movimiento, ha sido identificado como un “arquitecto operativo” responsable de reactivar redes clandestinas que habían sido desmanteladas en operaciones previas.
Su caso reabre el debate sobre las consecuencias a largo plazo del intercambio que liberó a más de mil presos palestinos a cambio del regreso del soldado israelí, retenido durante cinco años por Hamás en Gaza.
Un epicentro operativo desde Estambul
Informes recientes sostienen que Abu Khalil opera desde Estambul con amplias libertades de movimiento, utilizando Turquía como plataforma para dirigir operaciones en Cisjordania. Desde allí, coordinaría la entrega de recursos financieros a células locales, instruiría tácticas de ataque y supervisaría la compra y traslado de armas hacia la región.
Las actividades atribuidas al dirigente se centrarían principalmente en las áreas de Ramala, Hebrón y varios enclaves rurales, donde Hamás ha intentado revitalizar su estructura operativa tras sufrir importantes pérdidas en Gaza.
Reincidencia tras la liberación
El caso de Abu Khalil es especialmente significativo debido a su contexto. El Shin Bet, servicio de seguridad interior israelí, ha informado en repetidas ocasiones que la tasa de reincidencia entre los liberados del acuerdo Shalit supera el 80 %. Muchos de ellos volvieron a involucrarse en atentados o en actividades logísticas vinculadas al terrorismo.
La presencia activa de Abu Khalil en la arena operativa refuerza esa tendencia y vuelve a situar en el centro del debate los riesgos asociados con liberaciones masivas en contextos de negociación con grupos armados.
El cambio de estrategia de Hamás
Analistas coinciden en que Hamás atraviesa un proceso de reorganización estratégica tras los golpes sufridos en Gaza. Parte de ese reposicionamiento incluye el fortalecimiento de su presencia en Judea y Samaria, donde la situación sobre el terreno es más volátil y donde el movimiento percibe un margen mayor para expandir su influencia.
El liderazgo externo de Hamás —distribuido entre Turquía, Qatar y Líbano— estaría adoptando un papel creciente en la planificación de ataques, mientras que las células locales se encargan de la ejecución directa. Esta estructura híbrida, señalan expertos, dificulta la labor de las fuerzas de seguridad israelíes.
Debate renovado sobre futuros intercambios
La reaparición de figuras como Abu Khalil plantea interrogantes para Israel y la comunidad internacional respecto a eventuales acuerdos de intercambio de prisioneros. Mientras la liberación de rehenes se considera una prioridad humanitaria, críticos advierten que la reincorporación de algunos excarcelados a actividades terroristas puede tener un impacto severo en la seguridad regional.
Por el momento, las autoridades israelíes evalúan nuevos mecanismos de supervisión y buscan reforzar la cooperación con gobiernos que, como Turquía, han sido señalados por brindar resguardo político a operadores de Hamás.

La entrada Un liberado del acuerdo Shalit emerge como figura clave en la reorganización de Hamás en Judea y Samaria se publicó primero en Aurora Israel Noticias en Español.
