La reciente captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y de su esposa por parte de Estados Unidos, en el marco de causas judiciales internacionales que ya comenzaron a tramitarse, abre un escenario de fuerte impacto geopolítico cuyas derivaciones trascienden ampliamente a América Latina. Aunque a primera vista el hecho parezca lejano para Medio Oriente, en Israel es seguido con atención por sus implicancias estratégicas, especialmente en relación con Irán.
En los últimos años, Venezuela se consolidó como un aliado político y logístico del eje antioccidental, con vínculos estrechos con Teherán y con organizaciones terroristas hostiles al Estado judío. Desde Jerusalén, este entramado ha sido observado como parte de una red global que conecta financiamiento, apoyo diplomático y logística para actores que amenazan la seguridad israelí. En ese contexto, el debilitamiento del régimen de Caracas representa un golpe simbólico y operativo a esas conexiones.
Para Israel, la captura y el eventual juzgamiento de Maduro podrían traducirse en una reducción de canales utilizados por Irán y sus aliados para proyectar influencia fuera de Medio Oriente. No se trata de un cambio inmediato en el terreno, pero sí de una señal que refuerza la presión internacional sobre regímenes acusados de violaciones sistemáticas a los derechos humanos y de patrocinio del terrorismo.
El escenario, sin embargo, no está exento de riesgos. Un colapso abrupto del poder en Venezuela podría generar reacomodamientos imprevisibles, con actores radicales intentando preservar sus intereses. Israel, acostumbrado a leer los pliegues de la inestabilidad global, sabe que todo vacío de poder puede convertirse en una nueva amenaza si no es gestionado con inteligencia diplomática.
En síntesis, aunque el Estado de Israel no sea un actor directo en el proceso judicial contra Maduro, seguirá de cerca sus efectos colaterales. Más que un hecho latinoamericano, la captura del líder venezolano es vista en Jerusalén como un nuevo capítulo de la disputa global entre democracias y regímenes autoritarios, una pulseada cuyo desenlace también se juega, día a día, en Medio Oriente y en la crisis permanente que rodea a Irán.
Natalio Steiner – Director de Comunidades Plus
Sin guerra abierta, sin paz real: el statu quo que domina Medio Oriente – Natalio Steiner
