Un equipo de investigadores del Technion– Instituto Tecnológico de Israel desarrolló un enfoque terapéutico innovador basado en “materiales vivos”: bacterias inocuas modificadas genéticamente capaces de producir y liberar proteínas terapéuticas directamente dentro del cuerpo, exactamente en el lugar donde se las necesita.
La estrategia combina biotecnología, ciencia de materiales y medicina regenerativa. A diferencia de los tratamientos tradicionales —como la administración oral o las inyecciones repetidas, que suelen provocar degradación del fármaco, menor eficacia y mayores costos—, este sistema convierte al propio organismo en una fábrica local de proteínas terapéuticas.
Para el experimento, los científicos utilizaron una bacteria Bacillus parvulis modificada genéticamente para producir gamma, una proteína clave en los procesos de cicatrización y reducción de la inflamación. Las bacterias se introducen en la piel mediante un parche de microagujas, similar a una curita, que penetra solo las capas superficiales sin afectar nervios ni vasos sanguíneos y luego se disuelve de forma segura.
En ensayos con ratones, el parche —denominado Gamma PGA— desapareció en pocas horas sin generar inflamación ni daño tisular. Una vez dentro del organismo, las bacterias comenzaron a producir la proteína terapéutica directamente en el tejido afectado, prolongando el efecto del tratamiento y reduciendo el desperdicio del medicamento.
Según los investigadores, este enfoque podría superar varias limitaciones de las terapias actuales con proteínas, al permitir una administración localizada, sostenida y más eficiente. Entre sus posibles aplicaciones se encuentran el tratamiento de quemaduras graves, heridas complejas, lesiones diabéticas y enfermedades inflamatorias de la piel, como la psoriasis.
Por Natalio Steiner, director de Comunidades Plus
