La probabilidad de un ataque estadounidense a Irán esta noche ha caído al 6% desde un máximo del 68% ayer en mercados de predicción como Polymarket. ¿Qué cambió? Estados Unidos filtró cuidadosamente información a medios de comunicación y funcionarios iraníes que declinaban su intención de llevar a cabo ataques militares cinéticos en suelo iraní.
La retórica de anoche y las señales de código abierto apuntaban a un ataque inminente. Irán cerró su espacio aéreo y entró en modo de preparación para emergencias totales, activando su oxidada ‘fuerza aérea’ y permitiendo que EE. UU. e Israel observaran sus precisos planes de defensa militar en caso de crisis.
Los acontecimientos recientes han demostrado que el presidente Trump es un experto en desorientación estratégica y en seguridad operativa (op-sec). Recuerda que, poco antes de los ataques estadounidenses a instalaciones nucleares iraníes en junio, Trump hizo creer al público que simplemente contemplaría un ataque y emitiría una decisión dentro de dos semanas.
Los ayatolás están alerta y se apresuran a mantener unido su régimen con la fuerza necesaria, incluso si eso implica fusilar a decenas de miles de civiles a sangre fría por expresar su opinión.
Los escépticos del presidente Trump han sido demostrados equivocados una y otra vez.
Los mercados de predicción y los funcionarios iraníes parecen estar convencidos. Un ataque estadounidense contra Irán ha sido cancelado. ¿Es esto una reacción exagerada ante la mera guerra psicológica de la administración Trump? Solo el tiempo lo dirá.
Por Shmuli Volkinor-JBN
