El acceso a internet fue restablecido parcialmente en Irán, 10 días después de que las autoridades impusieran un bloqueo en plena oleada de protestas. Por su parte, el líder supremo de Irán dijo que las autoridades “deben romper la espalda a los sediciosos”, a quienes acusó de matar a miles de personas en las movilizaciones reprimidas. Mientras endureció su discurso interno frente a las protestas y elevó el tono en el plano internacional, con una advertencia directa a la Argentina por la reciente decisión de la administración de Javier Milei.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, afirmó que su país “recibirá una respuesta adecuada” luego de que la Argentina oficializara la inclusión de la Fuerza Quds en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo (RePET). La medida fue presentada por Teherán como un gesto hostil y de alto impacto político.
Durante una conferencia de prensa en Teherán, Baghaei calificó la decisión como “peligrosa desde el punto de vista político” y cuestionó que se catalogue como organización criminal a una división oficial de las fuerzas armadas de un Estado soberano. Según el funcionario, la resolución adoptada por el Gobierno libertario desconoce principios básicos del derecho internacional y agrava las tensiones diplomáticas.
Desde la Casa Rosada, en cambio, sostienen que la Fuerza Quds no constituye una unidad militar convencional, sino el brazo operativo del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica encargado de ejecutar acciones encubiertas y atentados en el exterior. El Gobierno argentino la considera responsable directa de los ataques terroristas perpetrados en el país en 1992 contra la Embajada de Israel y en 1994 contra la AMIA.
En paralelo, las autoridades iraníes comenzaron a restablecer de forma parcial el acceso a internet, luego de una interrupción casi total aplicada en el contexto de una ola de protestas que sacude al país desde hace semanas. El levantamiento de las restricciones fue limitado y desigual, con amplias zonas que continúan registrando dificultades para conectarse.
Las autoridades dijeron que las manifestaciones que condenan como “disturbios” habían sido controladas y que la calma había regresado, y los medios alineados con el Estado informaron sobre miles de arrestos. “Por la gracia de Dios, la nación iraní debe quebrar la espalda de los sediciosos tal como quebró la espalda de la sedición”, dijo el líder supremo, el ayatola Ali Khamenei, a sus partidarios durante un discurso televisado.
“No pretendemos llevar al país a la guerra, pero no perdonaremos a los criminales nacionales“, añadió, afirmando que los “criminales internacionales” son “peores”. Agregó que “los agentes… asesinaron a unos cuantos miles de personas. Asesinaron a algunos con la mayor inhumanidad, es decir, con puro salvajismo”, dijo en su primera aparente admisión de que habían muerto miles.
as autoridades iraníes han culpado de la última ola de manifestaciones a sus archienemigos Estados Unidos e Israel, diciendo que alimentaron una “operación terrorista” que secuestró las protestas pacíficas por la economía. Trump, quien apoyó y se unió a la guerra de 12 días de Israel contra Irán en junio, amenazó repetidamente con nuevas acciones militares contra Teherán si más manifestantes eran asesinados.
El Gobierno busca transmitir la sensación de haber retomado el control de la situación, y como parte de eso determinó la reapertura de las escuelas que estaban cerradas desde hace una semana. Esta gradual normalización del servicio de internet y aparente retorno a la calma llegó sin embargo acompañada de una severa advertencia del presidente iraní, Masud Pezeskian.
“Un ataque contra el gran líder de nuestro país [Alí Jamenei] equivale a una guerra total contra la nación iraní”, apuntó Pezeshkian en un mensaje en la red X. La advertencia parece ser una respuesta al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien el sábado expresó en una entrevista su convicción de que había llegado el momento de un nuevo liderazgo en Irán.
Regreso progresivo de internet en Irán
Irán cortó todas las comunicaciones el 8 de enero, en respuesta a la ola de protestas, que comenzaron luego de manifestaciones por el aumento del costo de la vida y que derivaron en un movimiento contra el régimen teocrático en el poder desde la revolución de 1979.
“Los datos de tráfico indican un retorno significativo a algunos servicios en línea, como Google, lo que sugiere que se ha habilitado un acceso con un alto nivel de filtrado, lo que corrobora los reportes de los usuarios sobre una restauración parcial”, declaró la organización Netblocks en una publicación en redes sociales.
Antes del anuncio de Netblocks, la agencia de noticias iraní Tasnim reportó que las autoridades estaban estudiando restablecer el acceso a internet “de forma progresiva”. Las llamadas telefónicas al extranjero se restablecieron parcialmente el martes y los mensajes de texto el sábado, tras varios días de suspensión.
El director ejecutivo de Irancell, el segundo mayor operador de telefonía móvil de Irán, fue despedido por no cumplir con la decisión del Gobierno de cerrar Internet y recuperarlo “gradualmente”, informó el domingo la agencia de noticias Fars. “Irancell desobedeció las órdenes de las instituciones que toman las decisiones al implementar las políticas anunciadas respecto a la restricción del acceso a Internet en situaciones de crisis”, afirmó la agencia.
Número real de víctimas mortales
Funcionarios iraníes han afirmado que las manifestaciones fueron pacíficas antes de convertirse en “disturbios” y culparon a la influencia extranjera de los enemigos del país, Estados Unidos e Israel.
Trump había amenazado con nuevas acciones militares contra Teherán si se mantenía la represión a las protestas, aunque seguidamente moderó su retórica. No obstante, el sábado el mandatario estadounidense volvió a elevar el tono, en particular contra Jamenei.
“El hombre es un enfermo que debería gobernar su país correctamente y dejar de matar gente”, dijo Trump, para añadir que Irán “es el peor lugar para vivir en cualquier parte del mundo debido a un liderazgo deficiente”.
Las protestas fueron consideradas el mayor movimiento de desafío al poder iraní desde las manifestaciones de 2022-2023. Según el último recuento de la ONG Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, al menos 3.428 manifestantes murieron como consecuencia de la represión.
Sin embargo, la misma ONG advirtió que la cifra real de muertos probablemente sea mucho mayor. Los medios de comunicación no pueden confirmar de forma independiente este balance y las autoridades iraníes no han facilitado el número exacto de muertos en las protestas.
Otras estimaciones elevan la cifra a más de 5.000 e incluso hasta 20.000, pero el bloqueo de internet dificultó enormemente la verificación independiente, según IHR.
Jamenei dijo el sábado que “algunos miles” de personas habían muerto a manos de lo que llamó “agentes” de Estados Unidos e Israel. El portavoz del poder judicial iraní, Asghar Jahangir, reiteró este domingo que se celebrarían juicios rápidos, advirtiendo que algunos actos justificaban el delito capital de “moharebeh”, o “declarar la guerra contra Dios”.
“Todos aquellos que jugaron un papel decisivo en estas llamadas a la violencia, que llevaron a derramamiento de sangre y daños significativos a las finanzas públicas, no serán perdonados“, dijo. En los últimos días se han celebrado grandes marchas en solidaridad con las protestas en Irán en varias ciudades, entre ellas manifestaciones en Berlín, Londres y París este domingo.
Fuente: Perfil
