Los Nazis no tuvieron la última palabra

Hoy es 27 de enero. Otro día de recordación conforme la Resolución 60/7 aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas en el año 2005. Otro día de recordación de las víctimas, los sobrevivientes y los que resistieron al Holocausto.

La palabra recordación tiene algo de ritual y algo de sagrado también. Desde donde recordamos las nuevas generaciones? Adonde nos paramos para no sumergirnos en el dolor y la desesperanza que nos dejan los testimonios de los que sobrevivieron al horror? Cómo le damos prioridad a la resistencia? A la esperanza? Cuando nosotros mismos nos debatimos en una coyuntura internacional cambiante y enfrentamos una realidad virtual que parece regocijarse en la distorsión de los hechos y siembra dudas sobre lo que hasta hace poco creíamos indiscutible?

Sin duda estamos viviendo un tiempo de cambios de paradigma. Somos parte de una sociedad que mira atónita cómo se están cambiando los parámetros que creíamos firmes. Por eso la Memoria se vuelve imprescindible y urgente.

En la Argentina todavía tenemos el privilegio de contar con más de un centenar de sobrevivientes del Holocausto. Ellos son el corazón de la Memoria. El motor que nos mueve hacia adelante y que nos impide caer en miedos y frustraciones. Cada vez que tuve la oportunidad de escuchar un testimonio directo de uno de nuestros sobrevivientes tomé conciencia de mi pequeñez y de mi fragilidad. Los sentí enormes no sólo por sus relatos sino en el espíritu de vida y esperanza que transmiten a cada paso. No hay nada que podamos hacer desde las instituciones que tenga la fuerza de los testimonios de nuestros sobrevivientes, que nunca se cansan de darlos porque son conscientes de que esa es su misión sagrada en la vida, la forma que tienen de demostrar que los nazis no tuvieron la última palabra.

El año pasado tuve el privilegio de visitar Auschwitz al cumplirse 80 años desde su liberación. En tanto los sobrevivientes nos van dejando por el paso del tiempo tenemos la obligación de proteger los sitios donde sucedió el Holocausto porque esos lugares son santuarios de recordación: no hay forma de caminar por esos senderos sin pensar que se camina por un enorme cementerio alguna vez regado por las cenizas de tantas víctimas inocentes. Las oraciones brotan sin pensarlo en esos caminos.

En un mundo donde las ideologías extremas van ganando terreno tenemos que contribuir a concientizar a las sociedades frente a los extremismos políticos que atentan contra la paz. La Argentina es un país con vocación de paz que fue elegido por miles de sobrevivientes que huyeron del horror y decidieron quedarse en nuestro país para reconstruir sus vidas.

En los últimos tiempos hemos visto como desde distintas geografías se intenta minimizar el horror que sufrieron esos hombres, mujeres y niños bajo la dominación nazi, desde las redes sociales se difunden noticias falsas con relación al Holocausto con el objeto de confundir la historia por eso la preservación de la memoria es el punto de partida para contrarrestar los intentos de negación y distorsión del Holocausto que todavía persisten en el mundo.

En un mundo cambiante en el que muchos pensadores han encontrado similitudes con el mundo previo al Holocausto, la Argentina elige recordar y no permanecer indiferente frente al sufrimiento de tantos. No vamos a mirar para otro lado como hicieron muchos líderes en aquel momento sabiendo las atrocidades que estaba cometiendo el régimen nazi.

En un mundo con poca Memoria del Holocausto la Argentina está trabajando para reconstruirla. Somos el único país latinoamericano miembro de la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto – IHRA – organismo al que pertenecemos hace más de veinte años. Este año tenemos el honor y la responsabilidad de ejercer la Presidencia de esa Alianza que estará por primera vez en manos de un país del Sur Global.

Desde la Presidencia intentaremos demostrar nuestro compromiso con la educación, la investigación y la memoria del Holocausto y la lucha contra el Antisemitismo. Tenemos vocación de liderar estos temas en la región. Nos hemos propuesto extender las fronteras de la Memoria del Holocausto más allá de los países en donde tuvo lugar, poniendo en evidencia que estamos lidiando con una agenda internacional que va mucho más allá de Europa. Ojalá que otros países de la región se sumen a esta tarea.

Fabiana Loguzzo

Embajadora- Representante Especial para la lucha contra el Antisemitismo y ante la Alianza Internacional para la Memoria- del Holocausto en Argentina