Sorpresas desde Australia – Natalio Steiner

El presidente de Israel, Isaac Herzog, realizó esta semana una visita a Australia en un viaje que no tendrá carácter político oficial, sino que estará centrado en expresar su respaldo y solidaridad con la comunidad judía australiana, golpeada por el atentado terrorista ocurrido semanas atrás, que dejó un saldo de 12 muertos, decenas de heridos y un profundo impacto emocional en gran parte de la colectividad.

Según fuentes diplomáticas, la agenda de Herzog incluirá encuentros con líderes comunitarios y actos conmemorativos en homenaje a las víctimas, en un contexto marcado por el aumento de episodios antisemitas y por un clima de tensión social tras el ataque.

Sin embargo, la visita generó rechazo en un sector minoritario de judíos australianos que se identifican como progresistas y antisionistas, quienes cuestionaron públicamente la presencia del mandatario israelí y lo acusaron de representar políticas que, a su juicio, agravan el conflicto en Medio Oriente.

Especialistas recuerdan que el fenómeno del antisionismo dentro de sectores judíos no es nuevo y se remonta a fines del siglo XIX en Europa, cuando algunos grupos veían al sionismo como una amenaza para su integración en las sociedades occidentales. En la actualidad, estas posturas resurgen en distintos países, especialmente en el marco de las guerras en Gaza y el Líbano.

Desde el gobierno israelí destacan que la visita de Herzog busca enviar un mensaje claro contra el antisemitismo y reafirmar el compromiso del Estado de Israel con las comunidades judías de la diáspora, en un momento de creciente polarización y violencia a nivel global.