Azerbaiyan y su vinculo estratégico con Israel y lo judío – Natalio Steiner

Israel mantiene desde hace décadas una relación estrecha con Azerbaiyán, un país de Asia Central con una historia milenaria, mayoría musulmana chiita y una ubicación geopolítica clave como vecino directo de Irán. A diferencia de otros actores de la región, Bakú se ha consolidado como un socio estable y pragmático de Jerusalén, con vínculos que combinan cooperación estratégica, intereses comunes y una historia compartida poco conocida en Occidente.

La comunidad judía de Azerbaiyán es una de las más antiguas y singulares del mundo. Su presencia en el Cáucaso se remonta a más de dos mil años e incluye diversos grupos, entre ellos los llamados judíos de la montaña o yuhuro, descendientes de comunidades judías provenientes de Persia que se asentaron en las zonas montañosas de la región.

A lo largo de los siglos, los judíos de la montaña desarrollaron una identidad cultural propia, con una lengua judeo-persa enriquecida con elementos hebreos, tradiciones religiosas distintivas y una vida comunitaria que logró preservarse incluso durante el período soviético, cuando la práctica religiosa estaba severamente restringida.

El corazón histórico de esta comunidad es Krasnaya Sloboda, en la región de Quba, conocida como “la aldea roja”. Se trata de un caso casi único en el mundo judío: un asentamiento donde, durante generaciones, existió una comunidad judía prácticamente ininterrumpida, en convivencia pacífica con su entorno musulmán.

“Crecimos sabiendo que nuestra identidad era distinta, pero nunca estuvimos aislados. Nuestros vecinos musulmanes nos cuidaban y nosotros a ellos”, relata un anciano de la localidad, un testimonio que se repite en memorias personales y en los archivos del Museo de los Judíos de la Montaña, inaugurado en los últimos años para preservar esta historia.

Tras la caída de la Unión Soviética, una parte significativa de la comunidad emigró hacia Israel, Rusia y países occidentales. Sin embargo, en Azerbaiyán sigue existiendo una vida judía activa, con sinagogas, escuelas y organizaciones comunitarias en Bakú, Quba y Oguz. El Estado azerbaiyano se define oficialmente como multicultural y promueve el reconocimiento de sus distintas comunidades religiosas.

Las relaciones diplomáticas entre Azerbaiyán e Israel se establecieron a comienzos de los años noventa y se transformaron en una alianza estratégica, especialmente en los ámbitos de defensa, energía y tecnología. Israel es hoy uno de los principales socios de Bakú en materia militar y de innovación, en una cooperación que también se apoya en los lazos humanos construidos por la comunidad judía local.

Al mismo tiempo, los inmigrantes de origen azerbaiyano en Israel cumplen un rol de puente cultural y social entre ambos países, reforzando una relación que va más allá de los intereses geopolíticos.

Entre las montañas del Cáucaso y los centros de la vida judía en Israel, la historia del judaísmo en Azerbaiyán es un ejemplo poco común de continuidad, convivencia y adaptación. Un relato que conecta pasado milenario, presente comunitario y una alianza estratégica que sigue escribiéndose en la actualidad.

Natalio Steiner, director de Comunidades Plus