Israel- India: colaboración sin precedentes – Natalio Steiner

La relación entre India y Israel continúa consolidándose en un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas y redefiniciones de alianzas. Uno de los puntos donde más convergen sus miradas estratégicas es el rol de Irán: mientras para Israel representa su principal amenaza regional, para la India sigue siendo un socio energético clave y un corredor logístico hacia Afganistán y Asia Central a través del puerto de Chabahar.

En este delicado equilibrio, Nueva Delhi ha profundizado su cooperación con Israel en materia de defensa, en parte como respuesta a los riesgos asociados al programa nuclear iraní y a la actividad de milicias aliadas en la región. India absorbe el 37% de las exportaciones militares israelíes, lo que la convierte en su principal cliente. La cooperación incluye el sistema de misiles Barak 8, drones Heron, radares avanzados, tecnologías de vigilancia fronteriza y proyectos conjuntos en ciberseguridad.

La convergencia entre ambos países también se explica por desafíos compartidos: la lucha contra el terrorismo, las amenazas híbridas y la necesidad de modernizar sus capacidades estratégicas sin depender exclusivamente de una superpotencia como Estados Unidos o Rusia. Esta lógica de autonomía estratégica ha impulsado una asociación cada vez más amplia en sectores civiles y tecnológicos.

En áreas como agua, agricultura y seguridad alimentaria, la cooperación adquiere una dimensión geopolítica. Actualmente operan más de 30 centros de excelencia agrícola indo-israelíes en territorio indio, mientras que el comercio en tecnologías hídricas y agricultura intensiva supera los 300 millones de dólares. A esto se suman fondos binacionales que financian innovación en inteligencia artificial, robótica, energías renovables y ciberdefensa.

El crecimiento económico de la relación refleja esta complementariedad: el comercio bilateral, que en la década de 1990 apenas alcanzaba los 200 millones de dólares, superó los 10.700 millones en 2023, con fuerte expansión en diamantes, productos químicos, fertilizantes y tecnología. Un eventual acuerdo de libre comercio podría incrementar los intercambios entre un 30% y un 40%, posicionando a Israel entre los principales socios de la India fuera del G-20.

La combinación del vasto mercado indio con la capacidad de innovación israelí configura una asociación singular, difícil de replicar incluso para potencias como China. En un mundo atravesado por la competencia tecnológica y la disputa por recursos estratégicos, el vínculo entre ambos países se perfila como una de las alianzas emergentes más relevantes del escenario global.