EE.UU. E IRAN: LA TENSION SE EXPANDE RAPIDO POR ISRAEL- Natalio Steiner

El clima de confrontación entre Estados Unidos e Irán no deja de escalar y ya impacta de lleno en Israel, en un tablero regional cada vez más sensible. Washington expresó en las últimas horas su abierta decepción por el estancamiento de las negociaciones nucleares con Teherán, mientras desde la república islámica se intenta proyectar una imagen de fortaleza que, según fuentes norteamericanas, no se condice con el estado real de las conversaciones.

Altos funcionarios de la administración de Donald Trump admiten que el diálogo indirecto —canalizado con mediación de Omán y con contactos en Ginebra— atraviesa su momento más crítico. El pesimismo es palpable en Washington y también en Tel Aviv, donde se sigue minuto a minuto la evolución de las tratativas.

En paralelo, el gobierno israelí y la cúpula de las Fuerzas de Defensa intensificaron las reuniones de seguridad a puertas cerradas para evaluar escenarios ante un eventual colapso diplomático. La hipótesis de un fracaso definitivo en los próximos días no es descartada. Según trascendidos, tanto Israel como Estados Unidos tendrían listos planes de contingencia si no se alcanza un acuerdo que limite el programa nuclear iraní.

Sobre el terreno, la tensión ya se traduce en movimientos concretos. Estados Unidos reforzó su presencia militar en la región con grupos de portaaviones y sistemas estratégicos adicionales. En las últimas horas aterrizaron en Israel al menos veinte aviones estadounidenses, entre cargueros y cisterna, con material bélico y combustible para sostener operaciones aéreas. Además, continúa el despliegue de efectivos norteamericanos.

Del otro lado, Irán mantiene ejercicios militares y sostiene públicamente su derecho a desarrollar su programa nuclear, endureciendo el tono frente a las advertencias occidentales.

La combinación de diplomacia empantanada y creciente militarización configura un escenario de máxima incertidumbre para Medio Oriente. Sin embargo, mientras los líderes calibran posibles respuestas, la vida cotidiana en ciudades israelíes transcurre con relativa normalidad: mercados, escuelas y aeropuertos siguen activos, en una postal que mezcla tensión latente con la resiliencia que caracteriza a la sociedad israelí frente a crisis recurrentes.