La amenaza que no se ve: la fuerte advertencia de Luis Almagro, ex secretario de la OEA

El ex secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, analizó el conflicto con Irán y alertó sobre el impacto global que podría tener el avance del programa nuclear del régimen.

Durante una entrevista radial, el ex canciller de Uruguay sostuvo que la situación actual no es producto de un hecho repentino, sino de un proceso prolongado de negociaciones y acuerdos que, según afirmó, fueron utilizados por Irán para avanzar en su programa nuclear. “Irán utilizó todo este tiempo, todos esos acuerdos y procesos de verificación, para seguir avanzando en el enriquecimiento de uranio”, explicó, al señalar que el nivel actual ronda el 60%, muy por encima de lo necesario para fines energéticos.

Almagro advirtió que el riesgo no se limita a Medio Oriente y recordó que América Latina ya sufrió ataques vinculados al régimen iraní, como el atentado contra la AMIA en Buenos Aires. “Imagínense un Estado sponsor del terrorismo que de repente tenga la capacidad de tener armas nucleares. Nadie podría sentirse a salvo”, sostuvo.

Consultado sobre por qué parte de la dirigencia latinoamericana no percibe a Irán como una amenaza directa, el ex titular de la OEA atribuyó esa postura a factores ideológicos. “Muchas definiciones políticas en la región siguen empantanadas en visiones de los años 60”, señaló, al tiempo que lamentó que esas posiciones impidan actuar con mayor firmeza frente a amenazas a la democracia y la seguridad internacional.

Respecto al escenario global, Almagro consideró poco probable una guerra mundial y estimó que China mantendrá una estrategia de largo plazo sin involucrarse militarmente en el conflicto. “China tiene cinco mil años de historia y puede mirar por encima de este conflicto para seguir su proceso”, afirmó.

Finalmente, cuestionó la reacción europea frente a la crisis y aseguró que el continente suele depender de otros para resolver problemas que también lo afectan. “Europa ha actuado como un free rider, dependiendo de otros para resolver conflictos que la impactan directamente”, concluyó.