“Vivimos pensando si va a caer un misil” – Isidoro Wichelewski

El médico anestesista Isidoro Wichelewski, residente en el centro de Israel, describió cómo es la vida cotidiana en medio de la guerra y bajo la amenaza constante de misiles. En diálogo con Radio Jai, explicó que incluso en el ámbito hospitalario deben adaptarse a las alertas de seguridad mientras continúan atendiendo pacientes.

Wichelevski contó que trabaja en Tel Aviv y que el quirófano donde se desempeña está protegido, aunque no todos los espacios del hospital lo están. “El quirófano está protegido y la sala de recuperación también, pero hay un pasillo entre ambos que está desprotegido. Si suena la alarma, se cierran las puertas y nadie puede salir para ningún lado”, relató. En esos casos, explicó, deben permanecer donde estén hasta que finalice la alerta, lo que a veces retrasa el traslado de pacientes.

Sobre la rutina diaria, señaló que los traslados también están marcados por la incertidumbre. “Al trasladarme hago una actividad que está fuera de mi criterio normal, que es rezar”, confesó. Y agregó: “Rezás para que no haya un cohete en el camino y también para que no haya embotellamientos que te puedan dejar expuesto”.

El médico sostuvo que, aunque la cantidad de misiles ha disminuido, la tensión psicológica sigue siendo muy fuerte. “En vez de tener 20 misiles por hora, por ahí tenés tres en el día y los tres son detenidos por la Cúpula de Hierro. El problema es cuando el misil cae”, explicó. Según describió, incluso cuando se está dentro de un refugio seguro, el sonido de las sirenas genera angustia: “Escuchás la alarma a la noche y te das cuenta que algo terrible está pasando”.

Respecto al clima social en Israel, Wichelevski afirmó que la población intenta mantener la calma aunque no haya certezas sobre el final del conflicto. “Es muy difícil explicar porque no tenemos idea cuándo esto puede terminar”, dijo. Aun así, destacó que la mayoría de los ciudadanos mantiene una actitud de resistencia y continuidad de la vida cotidiana.

Finalmente, envió un mensaje a quienes tienen familiares en Israel: “Que se queden tranquilos dentro de lo posible. La gente cumple las indicaciones, se cuida y trata de salir adelante. Tarde o temprano esto se va a terminar”, expresó, antes de desear “Shabat Shalom para todos”.