Una nueva noche de violencia golpeó con fuerza a Israel, especialmente en la zona central del país, donde los ataques dejaron un saldo trágico y múltiples daños materiales. Mientras que en el norte la situación se calmó tras dos andanadas de Hezbollah —durante las cuales fueron derribados cinco drones que se dirigían hacia Kiryat Shmona—, en el área metropolitana de Tel Aviv el escenario fue mucho más crítico.
El impacto más grave se registró en Ramat Gan, dentro del denso corredor urbano que integra junto a Bnei Brak y Tel Aviv. Allí, un misil impactó en un edificio residencial de cinco pisos, relativamente nuevo y equipado con refugios individuales en cada unidad. Pese a que la mayoría de los residentes logró resguardarse a tiempo, una pareja de adultos mayores murió al no poder alcanzar el refugio.
Las víctimas, de entre 65 y 72 años, se encontraban dentro de su departamento al momento del impacto. El hombre, con movilidad reducida, dependía de un andador, mientras que su esposa intentaba asistirlo. Según las primeras reconstrucciones, el proyectil —con características de munición de racimo— penetró el techo del edificio e impactó directamente en la vivienda, provocando la muerte inmediata de ambos.
El departamento quedó completamente destruido y otras unidades sufrieron daños de menor gravedad. Vecinos intentaron asistir tras la explosión, mientras que los servicios de emergencia llegaron al lugar en apenas cuatro minutos, confirmando el fallecimiento de la pareja y procediendo a la evacuación.
Además, se registraron daños parciales en la estación ferroviaria central Savidor de Tel Aviv, uno de los principales nodos de transporte del país, lo que obligó a suspender el servicio de trenes hasta las primeras horas de la mañana. También se reportaron incendios en zonas cercanas tras la caída de fragmentos de misiles, los cuales fueron rápidamente controlados.
Durante la madrugada, nuevas intercepciones de misiles volvieron a sacudir el cielo israelí, con explosiones audibles en distintos puntos del país, en una noche marcada por la tensión y el impacto directo sobre zonas civiles.
