La fatiga de la guerra: una sociedad que resiste al límite – Roxana Levinson

En medio de una escalada que no da tregua, la periodista Roxana Levinson describió desde Israel una situación marcada por la tensión constante, el cansancio acumulado y la incertidumbre. En con Radio Jai, la cronista reflejó el impacto cotidiano de los ataques y las alarmas que interrumpen cualquier intento de normalidad.

La última noche y esta mañana ha sido excepcional… las últimas horas fueron realmente duras”, afirmó Levinson, al detallar una seguidilla de alertas que obligaron a la población a refugiarse repetidamente. “Hubo ocho veces que tuvimos que entrar a los refugios… cuando pensás que vas a salir, enseguida empieza a sonar la siguiente sirena”, relató, evidenciando el desgaste físico y emocional que atraviesa la sociedad israelí tras semanas de conflicto.

La periodista también hizo foco en el impacto acumulativo de la guerra: “Estamos en guerra desde hace dos años y medio… el cuerpo y la resistencia tienen un límite y estamos empujando ese límite bastante”. En ese contexto, subrayó las dificultades adicionales para los sectores más vulnerables, como adultos mayores, niños y personas con discapacidad, para quienes cada alarma implica un desafío aún mayor.

Consultada sobre los mensajes contradictorios de los líderes políticos, Levinson fue contundente: “Es realmente desgastante que a toda esta situación se sumen los mensajes contradictorios, poco claros, la incertidumbre”. Y agregó: “Nadie pretende tener una fecha exacta de cuándo va a terminar la guerra, pero no semejante nivel de contradicción”.

En relación a la estrategia del enemigo, explicó que los ataques buscan afectar la rutina cotidiana: “Optan por enloquecer a la población israelí con un misil cada hora… saben cómo perturbar la vida de la gente”, señaló, destacando cómo incluso los hábitos sociales son utilizados como blanco indirecto.

Respecto a los objetivos del conflicto, Levinson reconoció la dificultad de evaluar resultados en tiempo real: “No lo sabremos hasta que nos digan ‘se terminó’… hay mucha información de la que no disponemos”. Sin embargo, advirtió que algunos elementos clave, como el desarrollo nuclear iraní, permanecen intactos: “El uranio enriquecido al 60% sigue ahí”.

Finalmente, la periodista transmitió el clima social que se vive en las calles: “La gente tiene sueño, está de mal humor, está cansada… no dormimos una noche completa desde hace mucho tiempo”. Y concluyó con una reflexión cargada de incertidumbre y deseo: “Espero, ruego que se le pueda poner un punto final… porque si tenemos que seguir así mucho tiempo más, no sé cuánto más vamos a resistir”.