Extradición por el atentado al vuelo 901: qué se sabe del caso que conmocionó a Panamá – Ramy Attie

A 31 años del derribo del vuelo 901 de Alas Chiricanas, ocurrido el 19 de julio de 1994, apenas un día después del atentado contra la AMIA en Buenos Aires, una nueva instancia judicial vuelve a poner el foco sobre uno de los ataques terroristas más graves en América Latina. El hecho, que dejó 21 víctimas fatales —entre ellas 12 empresarios judíos—, sigue envuelto en interrogantes, aunque recientes avances abren una expectativa renovada para los familiares.

Desde Panamá, Ramy Attie, quien perdió a su hermano Emanuel y a su sobrino Albert en el atentado, expresó su esperanza ante la inminente extradición de uno de los acusados desde Venezuela. “Estoy aquí en Panamá, muy contento de la noticia de que Venezuela va a extraditar a Panamá al señor Ali Zaki Hage Jalil  Esperamos que él nos dé más información sobre el atentado y sobre la red Hezbollah que tiene en toda América Latina”, afirmó.

El caso, que en sus inicios fue adjudicado por una organización inexistente, con el tiempo comenzó a vincularse con el accionar del terrorismo internacional. Según Attie, la detención del sospechoso en Venezuela podría estar relacionada con antiguos vínculos políticos. “Supongo yo que le estaban protegiendo”, sostuvo, en alusión a la relación entre el régimen venezolano e Irán.

Mientras se aguarda el proceso judicial en Panamá, las autoridades locales ya iniciaron gestiones diplomáticas para avanzar en la causa. Attie destacó el acompañamiento oficial: “Nos informaron sobre los pasos que está dando el gobierno de Panamá. La última vez nos reunimos hace como una semana y media y nos avisaron que viene el juicio”.

El atentado, que golpeó profundamente a una comunidad judía pequeña pero activa, fue inicialmente confuso. “No sabían exactamente si era un acto terrorista o cualquier otro hecho, pero con el tiempo llegó a quedar sin lugar a duda que fue un acto terrorista”, recordó. Sin embargo, aún persisten incógnitas clave, como el mecanismo de activación de la bomba.

En el contexto actual, marcado por tensiones en Medio Oriente, el caso también adquiere una dimensión geopolítica, ya que Irán tenía una relación muy estrecha con Venezuela y había vuelos directos de Irán a Caracas. “Supongo que desde ahí su actividad se extendía a toda América Latina”, señaló Attie, subrayando la preocupación por la expansión de estas redes en la región.

A nivel personal, el reclamo sigue intacto. “Es un paso más adelante para que se haga justicia. Todos los años escribía pidiendo justicia y no sabía cuándo iba a llegar este día. Gracias a Dios, ahora está más cercano”, concluyó.

Como ocurre con la causa AMIA en Argentina, el paso del tiempo no ha diluido la memoria ni el reclamo. Hoy, con una posible extradición y un juicio en puerta, las víctimas vuelven a ocupar el centro de una historia que aún busca respuestas.