Una investigación de Greenpeace reveló que una campera comprada a Shein y enviada a Israel contenía niveles de PFAS —los llamados “químicos eternos”— 3.269 veces superiores a los permitidos por las normas europeas. Estos compuestos están asociados con cáncer, trastornos reproductivos y daños al sistema inmune.
El estudio analizó 56 prendas adquiridas en ocho países, entre ellos Israel. De los cinco artículos comprados allí, cuatro contenían sustancias peligrosas y dos excedían los límites fijados por la regulación europea REACH. Además de la campera, un par de sandalias presentaba niveles elevados de ftalatos, químicos vinculados con alteraciones hormonales y daños en el desarrollo infantil.… Leer más
