Roswell, la ciudad del desierto estadounidense famosa por el supuesto choque de un platillo volador en 1947, sigue cultivando su mito extraterrestre mientras su comunidad judía prácticamente desaparece. El cierre de su única sinagoga, Congregation B’nai Israel, que se trasladó a Albuquerque hace cinco años, marcó el fin de una presencia que nunca fue numerosa pero sí significativa para quienes resistieron allí durante décadas.
El legado judío de Roswell está estrechamente ligado a Stanton T. Friedman, físico nuclear y uno de los principales impulsores modernos de la teoría del “incidente Roswell”.… Leer más
