Cuando Rusia lanzó su invasión a gran escala en febrero de 2022, muchos anticiparon que las comunidades judías en Ucrania quedarían dispersas, silenciadas o incluso borradas. Tres años y medio después, el impacto es profundo: sinagogas cerradas en numerosas ciudades, líderes comunitarios que emigraron y un éxodo que transformó de manera drástica el mapa demográfico. Sin embargo, en medio de la guerra, aún quedan quienes resisten, reclaman memoria y buscan reconstruir desde las ruinas.
Antes del conflicto, las estimaciones sobre la población judía en Ucrania variaban ampliamente. Los registros oficiales hablaban de menos de 50.000 personas que se identificaban formalmente como judías, mientras que organizaciones comunitarias calculaban entre 170.000 y 200.000 personas con vínculos judíos.… Leer más
