Para nosotros los judíos, la vivencia de estar encerrados, dedicados sólo a los esencial, no es desconocida.
La Shivá, los siete días de duelo estricto después de sepultar a un familiar cercano es parte de lo que la mayoría ha atravesado o atravesará. Una semana donde la introspección, el recuerdo y la tefiláh (plegaría) acompañan el día a día. No hay trabajo, no hay compras, no hay paseos, no hay distracciones, no hay placeres. Hay toma de conciencia de la perdida. Hoy la humanidad toda está en Shivá, por una cantidad enorme de muertos, que somos todos.… Leer más




