Israel mantiene desde hace décadas una relación estrecha con Azerbaiyán, un país de Asia Central con una historia milenaria, mayoría musulmana chiita y una ubicación geopolítica clave como vecino directo de Irán. A diferencia de otros actores de la región, Bakú se ha consolidado como un socio estable y pragmático de Jerusalén, con vínculos que combinan cooperación estratégica, intereses comunes y una historia compartida poco conocida en Occidente.
La comunidad judía de Azerbaiyán es una de las más antiguas y singulares del mundo. Su presencia en el Cáucaso se remonta a más de dos mil años e incluye diversos grupos, entre ellos los llamados judíos de la montaña o yuhuro, descendientes de comunidades judías provenientes de Persia que se asentaron en las zonas montañosas de la región.
