Juegos Olímpicos, llamamiento interreligioso por la paz y el diálogo

Los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 son una oportunidad para relanzar el valor del diálogo entre religiones y la tregua olímpica. Este es el leitmotiv de la reunión “En la tregua olímpica”, promovida por el Consejo Regional para la integración y promoción del diálogo interreligioso y programada para el 12 de febrero entre el Arco della Pace y el Auditorio Testori. El evento se presentó el lunes en el Palazzo Lombardia.

Concebida por la directora Andrea Chiodi, la iniciativa acompañará los Juegos combinando la dimensión deportiva con una reflexión sobre los valores de convivencia y respeto mutuo. El programa incluye el jueves a las 18:00, cerca del caldero olímpico en el Arco de la Paz, una reflexión con oración conjunta de las diferentes denominaciones religiosas. Por la tarde, a las 20:45, la cita continuará con una exposición artística interreligiosa en el Auditorio Testori. Durante el evento, el Consejo Regional, del que es miembro la Comunidad Judía de Milán, emitirá un mensaje conjunto con el Comité Olímpico Interreligioso, dirigido a las naciones y atletas de los Juegos.

En el texto del llamamiento, las comunidades religiosas subrayan cómo, en una época marcada por conflictos y tensiones globales, el diálogo representa una herramienta esencial para tender puentes de comprensión. “El término que en hebreo y árabe significa paz, shalom y salam, deriva de una raíz común que indica completitud e integridad. Es desde aquí donde puede comenzar un auténtico viaje de paz.” El documento también destaca cómo el deporte puede ser un espacio de encuentro y respeto mutuo: la competición, según él, “nunca debe degenerar en opresión, sino convertirse en una oportunidad para reconocer la dignidad del otro, tanto en la victoria como en la derrota”. También se recuerda el valor histórico de la tregua olímpica, como una invitación a suspender la oposición y fomentar el diálogo entre diferentes pueblos y culturas.

A la presentación de la iniciativa asistieron el presidente de la Región de Lombardía, Attilio Fontana, el subsecretario de Relaciones Internacionales y Europeas Raffaele Cattaneo y los representantes de las diferentes religiones presentes en Lombardía, incluida la comunidad judía, representada en el Consejo por Myrna Chayo. “Desde el anuncio de los Juegos, el Consejo Regional ha comprendido el valor universal de esta ocasión”, dijo Fontana. “La colaboración con el Comité Olímpico Interreligioso demuestra que el diálogo entre religiones no es solo una elección, sino una necesidad para el progreso de nuestra sociedad.” Un mensaje también reiterado por Cattaneo, quien recordó el contexto internacional marcado por guerras y crisis generalizadas. “En un mundo atravesado por más de cincuenta guerras, el diálogo interreligioso representa una herramienta fundamental para construir la paz y la convivencia entre los pueblos.”

A raíz de esta responsabilidad compartida, se insertó la intervención de Myrna Chayo, representante del judaísmo en la Consulta. “Expreso mi agradecimiento al presidente Fontana y al subsecretario Cattaneo. Me alegra formar parte de este Consejo: llevar a cabo iniciativas juntos abre el corazón y el alma”, dijo Chayo, exprofesor de lengua árabe en la Universidad de Milán. Chayo insistió en el papel de escuchar y recordó su larga experiencia en el diálogo interreligioso. “Probablemente soy el ‘decano’ de esta asamblea: hace más de medio siglo colaboré con el alcalde de Milán, Aldo Aniasi, para promover buenas relaciones entre los pueblos”. Y añadió: “El llamamiento a la paz no puede cambiar el mundo por sí solo, sino que la esperanza reside en sembrar y hacer florecer estas semillas.”