5 rezos judíos para tiempos difíciles

Hay muchas razones por las cuales uno reza y muchas formas de hacerlo. La palabra «tefila» (rezo) viene del verbo «palel» (juzgar) y es la expresión del mismo en su forma reflexiva, en cierta forma al decir tefila implicamos «juzgarse a sí mismo.» Pues cuando la persona reza se confronta consigo; se obliga a sentir y entender el miedo, el amor o el deseo que lo lleva a querer hablar con D-os; y en muchos sentidos el rezo se convierte en una experiencia terapéutica.

Por un lado tiene un aspecto catártico la persona descarga todas las emociones que la acongojan y no le permiten ver con claridad la situación en que se encuentra; le regresa a la persona la confianza y la fe en D-os que había perdido y le ayuda a aceptar la situación que está viviendo. Por el otro también conecta a la persona consigo misma; abrir el corazón con plena sinceridad y poner nuestros deseos y sentimientos en palabras nos ayuda a confiar en quienes somos y lo que podemos lograr.

Por eso en todas las culturas existen gran variedad de rezos y formas de hacerlos; hay rezos que se usan como forma de meditación en mantras, rezos que se cantan y rezos que se recitan. En el caso judío existe gran variedad en cuanto a plegarias fijas y compuestas que se usan para distintas ocasiones; éstas no sólo nos ayudan a verbalizar nuestros deseos, también nos enseñan una cara nueva de la realidad que probablemente no habíamos visto. Son una forma de acercarse al rezo cuando uno no encuentra las palabras que quiere decir o las encuentra más bellas. Las siguientes oraciones son plegarias que se dicen para algunos momentos de dificultad que la persona puede enfrentar

Tehilim número 22

Los Tehilim son Salmos que David escribió, son de los rezos más conocidos y recitados en el mundo. En el caso judío se usan casi para cualquier momento y varios de nuestros rezos incluyen salmos o versos tomados de los mismos como parte del rezo o como la introducción del mismo. También es común que la gente se una a hacer cadenas de Tehilim y de rezos para pedir por una persona enferma, por un problema político o una causa compartida

Entre los muchos Salmos que se dicen en momentos de necesidad uno que particularmente siempre ha llamado mi atención es el número veintidós. En él David pregunta «Mi D-os, Mi D-os ¿por qué me has abandonado?» y retrata el sentimiento de abandono, soledad y persecución que siente. Sin embargo conforme los versos avanzan recuerda las veces que D-os asistió a los patriarcas y las promesas que hizo con Israel. Conforme avanzan los versos empieza a alabar a D-os y recordar las veces que ha asistido a quien más lo necesita, que ha mostrado Su rostro y ha escuchado. Recuerda el tiempo mesiánico en que las naciones del mundo se postraran frente a D-os y la tierra proclamará Su nombre. El resultado que produce es de mucha paz y aceptación del mundo que nos rodea. Es un poema muy bello que hace al lector pasar de la desesperanza y la oscuridad a la fe y la confianza en D-os (Salmo 22).

«Mi shebareaj» Cuando una persona se encuentra enferma

Uno de los momentos en que las personas más se acercan a la divinidad es cuando un ser querido se enferma. Hay muchas plegarias para pedir por su recuperación, una de las más comunes se llama «Mi shebareaj» (son las primeras dos letras de la plegaria). Esta formula se usa no sólo para pedir por la recuperación de una persona, puede usarse casi para cualquier situación y es común que la gente haga actos de caridad al pedir por el mal que lo aqueja:

Se pide que así como D-os bendijo a nuestros patriarcas, se llené de misericordia por la persona que se encuentre enferma y la ayude a sanar tanto en cuerpo como en alma. Es una plegaria muy interesante porque pide una recuperación completa más allá de lo corporal. Nos recuerda que aunque carezcamos de salud nuestra alma aún está en existencia y podemos sanar a través de ella.

«Anenu» Respondenos

Anenu es una plegaria especial que se dice únicamente en los días de ayuno, en ella le pedimos a D-os que nos responda (Anenu) en los días que más lo necesitamos, en los días de desamparo y angustia; que no voltee su cara y escuche nuestras plegarias. Termina con las profecías de Isaías donde se nos dice que llagara el día en que lo llamaremos y Él contestará, y se recuerdan las cualidades divinas de Salvador y Redentor.

La plegaria del prisionero

Existe una plegaria que se dice cuando uno está dentro de una prisión. En ella uno le pide a D-os que lo libere a una vida de paz y bondad, pues el alma se seca mientras está prisionera. Dice que los justos lo coronaran por liberarlo y recuerda el momento que D-os liberó a Noé, su esposa e hijos hacia una vida de paz; a persona se compromete a hacer grande el nombre de D-os.

La referencia a Noé es sumamente bella pues dibuja un inicio limpio y nuevo para la persona y recuerda uno de los momentos más grandes de misericordia que D-os ha tenido con el hombre.

La bendición del viajero

Finalmente no sólo rezamos cuando nos encontramos en una situación de dolor y angustia de la cual queremos salir. También rezamos cuando queremos prevenirlas. Antes los caminos eran mucho más peligrosos de lo que son ahora y hacer un viaje implicaba riesgos considerables. «Tefilat Haderej» La bendición del viajero, es una plegaria muy bella que se hace cada vez que uno sale de su ciudad o poblado. En ella le pedimos a D-os que guíe nuestros pasos con paz y nos dé paz; que nos proteja de ladrones y bestias y todo tipo de males. Y bendecimos a D-os «que escucha las plegarias.»

Al pedir que guíe nuestros pasos con paz la plegaria trasciende el significado original con el que fue compuesta y se convierte en una reflexión sobre el camino que escogemos diariamente; sobre el actuar de D-os en nuestra vida y las decisiones que tomamos.

©EnlaceJudíoMéxico

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